Una mayoría aplastante del pueblo español está instalada en la permanente indignación por culpa del psicópata que tenemos de presidente del Gobierno, un tipo mentiroso, corrupto y traidor a España y a todos nosotros, que ha demostrado sobradamente que carece de esas líneas rojas morales que las personas solemos tener. Sánchez es un amoral capaz de perpetrar cualquier cosa con tal de mantenerse en el poder.
Pero en paralelo a todos estos episodios lamentables que protagoniza, hay algo que nos debería alarmar y mucho, el progresivo deterioro de la economía de los españoles, esa cuesta abajo hacia la pobreza en la que entramos desde que llegó al poder.
La vivienda ha subido un 65% y el alquiler un 45%, Sánchez, es el culpable de que nuestros jóvenes tengan casi imposible llevar a cabo su proyecto de vida en familia o simplemente independizarse.
La luz ha subido un 35% y el gas un 50%, con lo que se está llegando a un punto en el que millones de familias tienen que pasar frío o calor al no poder hacer frente a las facturas de esos suministros básicos.
La carne y el pescado han subido un 40%, por lo que su consumo ha caído. Y la fruta un 35%, es decir, gracias a las políticas equivocadas de Sánchez los españoles nos alimentamos mucho peor que cuando él no estaba al frente del Gobierno.
Otro dato importante, la gasolina ha subido un 30%, lo que hace que nos veamos obligados a racionalizar muy mucho la utilización de nuestros coches. Si a esto le sumamos que los vehículos nuevos han subido un 40%, la consecuencia es que tenemos un parque de vehículos con mucha más antigüedad por imposibilidad de cambiar de coche.
Y el dato que faltaba, la hostelería ha subido un 35%. A los hoteles, los restaurantes y los bares, tan frecuentados por los españoles, cada vez se ven obligados a acudir menos y cada vez se observa como aumentan los clientes de fuera.
En definitiva, aunque en los medios, los casos de Ceuta y antes, los de Adamuz, la DANA, La Palma, ocupan sus portadas y “tapan” bastante lo cotidiano, Sánchez, nos está empobreciendo a un ritmo muy elevado, demostrando que el socialismo no crea riqueza y solo reparte pobreza. No incentiva a que se trabaje y prefiere saquear a un trabajador con impuestos abusivos para darle paguitas a los vagos para que le voten. Así nos va.