Analizando los propios datos del Instituto Nacional de Estadística, se llega a la incontestable conclusión de que desde que llegó al poder en junio de 2018, Pedro Sánchez, con su feminismo radical y su ideología de género, las violaciones se han multiplicado por tres en España.
Supongo que cogiendo los datos del propio Sistema Estadístico de Criminalidad del Ministerio del Interior para ver que en 2018 se contabilizaron 1.700 violaciones y 4.825 en 2023, nadie se atreverá a cuestionarlas. Lo cierto, es que con la llegada a La Moncloa del “canalla” y sus políticas, nuestras mujeres corren más peligro en nuestras calles que en ningún otro periodo de nuestra historia reciente.
Mientras más fondos emplea el socialismo presuntamente para “proteger a las mujeres” se traduce en lo opuesto, ya que el feminismo es una industria de la que vive demasiada gente repartida en multitud de chiringuitos. Recuerdo que no hace demasiados años, se publicó un dato escalofriante de Andalucía, pues de todo el presupuesto dedicado supuestamente a atender a las mujeres agredidas, solo llegaba a ellas, a las víctimas, el 3% del monto total.
Otro dato que debería hacernos pensar, de las violaciones que se cometieron en España en 2023, un tercio se perpetraron en Cataluña. El separatismo optó en su día por facilitar la llegada de inmigrantes del norte de África pensando que al no hablar español sería más fácil convertirlos en catalanohablantes en detrimento de los hispanoamericanos, pero cometieron el gran error de no tener en cuenta que al proceder de una cultura medio milenio más atrasada que la nuestra, que no respeta a la mujer y que ni de lejos entiende la igualdad de sexos, esa decisión iba a condenar a muchas catalanas a la absoluta inseguridad de por vida.
Otro dato que enlaza con el anterior, casi la mitad de los detenidos e investigados por delitos sexuales en España son extranjeros, el 44,3% de 18 a 30 años y el 46,4% de 31 a 40 años. Representando los extranjeros solo el 13,4% de la población.
Respecto a la relación de la víctima con su agresor, según el Informe sobre Delitos Sexuales del año 2022, se indica que el 4,2% eran pareja, el 7% se contabiliza como violencia familiar, el 14,3% otras relaciones y el 74,5 no tenían ninguna relación conocida.
La conclusión es muy clara, si una de nuestras hijas o mujeres se cruza con un hombre cualquier noche, si es un inmigrante, tiene muchísimas más posibilidades de ser agredida sexualmente o violada que si lo hace con un varón español.
Y uno se pregunta ¿y ante esto que medida se ha tomado? ¿empezar a expulsarlos a sus países de origen? Pues no, han decidido todos, incluido el PP y con la oposición de Vox, regularizar a medio millón de inmigrantes ilegales sin tomar ninguna medida para impedir que entre ellos estén quienes ya han violado y hasta los llamados lobos solitarios latentes o terroristas a la espera de órdenes.
Queda claro, que tenemos una clase política impresentable y que a excepción de Vox, siempre toman decisiones en contra de los intereses de los españoles.
Soy una mujer española y al leer este artículo me resulta verdaderamente preocupante y desalentador saber que desde la llegada de Pedro Sánchez al poder, las violaciones en nuestro país se han triplicado. Resulta irónico que el gobierno supuestamente esté invirtiendo más recursos para proteger a las mujeres, pero en realidad no está teniendo ningún efecto positivo. Es injusto que el dinero destinado para ayudar a las víctimas de violencia de género no esté llegando a ellas en su totalidad, y en lugar de eso, se esté utilizando para mantener una industria del feminismo que no está logrando su propósito. Además, es alarmante ver que un tercio de las violaciones en España ocurren en Cataluña, y que el número de extranjeros detenidos e investigados por delitos sexuales es casi la mitad del total. Me preocupa la seguridad de las mujeres en nuestras calles, especialmente si se cruzan con un hombre inmigrante.