Ni en política nacional ni en la internacional, Sánchez, es un absoluto desastre. Que todas las democracias occidentales hayan condenado de inmediato el ataque iraní sobre Israel, salvo España, demuestra que nuestro infame presidente ya ha conseguido que España sea el socio apestado con el que nadie quiere nada, de hecho, ya podemos hablar de que España ha quedado aislada internacionalmente y que eso nos pasará factura. El error diplomático de pedir un Estado para los terroristas palestinos a las órdenes de Irán, 48 horas antes de un ataque de Irán contra Israel, es una metedura de pata incalificable.
Quieren que olvidemos, que el que atacó primero fue Hamas y lo hizo de una forma atroz. Hamas y otras muchas organizaciones terroristas, como Hezbolá, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y la Yihad Islámica Palestina, son grupos que se han dedicado a atacar a Israel con armamento iraní, asesinando a civiles israelíes. Irán lleva décadas financiando, apoyando y organizando ataques terroristas contra Israel.
Israel es la única democracia de la región y está rodeada de teocracias que apoyan el terrorismo y cuyo objetivo último es el de derrotar y expulsar a los israelíes. En esa realidad, que Sánchez se alinee con alguno de los países que componen el llamado “Eje del Mal” (Rusia, China e Irán), equiparando a los unos con los otros, es inadmisible.
El balance del ataque iraní es absolutamente favorable para Israel, curiosamente el atacado. Irán lanzó 170 drones y todos fueron interceptados antes incluso de entrar en espacio aéreo israelí, lanzó 30 misiles de crucero y todos fueron interceptados antes de entrar en espacio aéreo israelí, lanzó 120 misiles balísticos y 113 fueron derribados. Siete impactaron en Israel, sin provocar daños relevantes. Terroristas de Iraq y Yemen participaron en el ataque en ayuda de Irán. Todos los proyectiles lanzados desde ambos países fueron derribados. En el derribo de los proyectiles participaron las fuerzas aéreas israelíes junto a aviones de EEUU, Reino Unido, Francia, Arabia Saudí y Jordania.
El ataque de Irán ha despejado cualquier duda que pudiera quedar acerca de la ayuda militar de EEUU a Israel. Hamás ha vuelto a rechazar una oferta de pacto de Israel sobre Gaza, la más generosa que Netanyahu había hecho hasta el momento. Queda meridianamente claro, que los terroristas palestinos no quieren ni un Estado ni un alto el fuego, sino el exterminio de los judíos.
La superioridad militar de Israel, por no hablar de Occidente en su conjunto, es aplastante. La llamada “cúpula de hierro” y el sistema defensivo aéreo israelí en general, es una joya de la tecnología militar moderna. Israel va a ingresar ahora miles de millones vendiendo ese sistema a sus aliados. Irán, sin pretenderlo, ha hecho el anuncio de la tecnología militar israelí más caro de la historia.
Irán solo cuenta con el apoyo de la izquierda occidental más radicalizada y antidemocrática, entre las que está Sánchez y el PSOE.