De nuevo los españoles tenemos que ver con impotencia e indignación como nuestro enemigo del sur, Marruecos, emplea la llamada “Guerra híbrida” contra nosotros. Desde que se hizo con la información sensible que había en el teléfono móvil de nuestro traidor presidente, el rey de Marruecos lo ha tenido arrodillado y a su merced, le entregó el Sáhara y ahora con su inacción, está consintiendo una invasión, supuestamente civil, aunque posiblemente, entre los que llegan haya muchos militares camuflados, tal y como pasó en la ya olvidada para muchos “Marcha Verde”.
Nuestra soberanía está amenazada y los españoles ceutíes corren serio peligro debido a la barbarie que están provocando las hordas recién llegadas, cerca de 50.000 magrebíes han entrada ilegalmente en nuestro territorio en apenas siete horas. Intentos de asaltos de viviendas, quema de vehículos, asalto de supermercados y una población aterrada encerrada en sus domicilios. Esta es la foto de lo que está consiguiendo Sánchez en su apocalíptico paso por la presidencia, este tipo ha supuesto una auténtica plaga para nosotros.
Hay que cerrar las fronteras, desplegar al ejército y devolver a quienes han entrado ilegalmente. La emergencia nacional provocada por esta invasión exige una respuesta inmediata. España no puede rendirse ante quienes amenazan nuestra soberanía. Estamos ante una invasión sin precedentes ante la pasividad de un Gobierno que ha convertido nuestras fronteras en un coladero.
La invasión que no cesa, fronteras desbordadas, población española abandonada y políticos incapaces de asumir su responsabilidad por abrir las puertas y llamar a miles de personas que es imposible acoger.
Como era de esperar, las autoridades locales y los servicios de emergencia se encuentran desbordados ante una avalancha humana que ha llevado al presidente de la ciudad autónoma, el colaboracionista, Juan Jesús Vivas (PP), ese que antes de entenderse con VOX prefiere hacerlo con partidos islámicos, a solicitar la declaración de emergencia y el cierre inmediato del paso fronterizo.
Hay que tener en cuenta que en Ceuta residen 80.000 personas, por lo que los llegados suponen más de la mitad de la población. Muy pocas mujeres y 700 menores entre fuertes hombres en edad militar, supongo que para disimular.
Menos mal que cada vez más españoles tienen claro que hay que echar a Pedro Sánchez antes de que el daño causado a España sea irreversible, para posteriormente sentarlo en un banquillo y juzgarlo por todos los crímenes que ha perpetrado y los males que le ha traído a España y a los españoles.