Si el balance del mandato de Pedro Sánchez es claramente muy negativo, ya que el tiempo que lleva de presidente se ha caracterizado como una etapa de corrupción, propaganda, desgaste institucional, parálisis política y empeoramiento generalizado de los problemas que ya teníamos los españoles además de la aparición de problemas nuevos creados por su desastrosa gestión, es evidente, que los jóvenes, que quienes son el futuro de España son los que más están notando esa auténtica máquina de crear miseria en la que se ha convertido Sánchez y su gobierno.
El balance económico del mandato de Pedro Sánchez es terrible:
-Pérdida de poder adquisitivo: La capacidad de compra de los españoles «retrocede a toda marcha» y somos los que más poder adquisitivo hemos perdido dentro de la OCDE.
-Caída del PIB per cápita: Mientras en 2008 el PIB per cápita de España representaba el 73% del de Estados Unidos, bajo el gobierno de Sánchez ha caído hasta el 40%.
-Presión fiscal y coste de la vida: Sánchez ha implementado hasta 93 subidas de impuestos y cotizaciones, lo que sumado a la duplicación del precio de los alimentos desde 2002, ha empobrecido enormemente a las familias.
-Crecimiento: En contraste con los datos de crecimiento del PIB total que ofrece el Gobierno, somos el país que menos ha crecido de la Unión Europea y el único de la OCDE que no ha recuperado su renta per cápita.
-Y una inflación acumulada y aumento de la deuda pública, que ha alcanzado el 102% del PIB.
Como se puede ver, el balance es terrorífico.
Por todo ello, no debe extrañarnos que nuestros jóvenes lo tengan tan difícil a la hora de independizarse, pues también la gestión en materia de vivienda de Sánchez ha sido calamitosa, con medidas que han reducido la oferta de alquiler y han empeorado el acceso a una vivienda asequible.
El resultado es que prácticamente siete de cada diez españoles de entre 18 y 34 años siguen viviendo con sus padres o necesitan dinero de su familia para mantenerse. Ese porcentaje ha aumentado desde el 58,9% de 2016 hasta el 68,7% en 2025. La caída de diez puntos en menos de una década convierte a España en el país europeo donde más ha retrocedido la emancipación juvenil desde 2016, mientras la media continental se ha mantenido prácticamente estable alrededor del 50%. El encarecimiento de la vivienda se sitúa como el gran obstáculo que impide a los jóvenes su independencia económica real. Para los jóvenes, tener un trabajo ya no garantiza poder abandonar la casa de los padres, ya que el alquiler medio equivale ya al 96% del salario de una persona joven. Para acceder a la compra de una vivienda en una gran ciudad sería necesario disponer previamente de alrededor de 70.000 euros ahorrados, algo que está fuera del alcanza de casi todos ellos.
Cuando echemos a Sánchez, los que lleguen, deben tener muy claro lo que van a hacer para revertir esta infernal situación y valentía para llevarlo a cabo, cualidad que escasea en la política española.