Ni la ministra de Igualdad, Ana Redondo, ni la vicepresidenta, Yolanda Díaz, ni las podemitas, Montero o Belarra, han dicho absolutamente nada, ni mediante declaraciones o en sus perfiles en RRSS. A estas tipas que se llaman feministas les importa una mierda que 15 mujeres hayan sido violadas en 15 días tras la invasión patrocinada por nuestro enemigo del sur, Marruecos. Es evidente que, entre elegir a inmigrantes ilegales o a las mujeres, eligen a los primeros. La agresión más reciente tuvo lugar este pasado viernes y la víctima fue una niña de 10 años violada por tres salvajes.
La gran mayoría de los invasores eran hombres jóvenes que proceden de una cultura, la islámica, en la que la mujer carece de derechos, una cultura absolutamente incompatible con la nuestra. Pero a la izquierda eso no le importa, socialistas y comunistas han optado claramente por su nuevo caladero de votos, el de esos inmigrantes a los que patrocinan. Recordemos esas palabras de Irene Montero mediante las cuales apoyó abiertamente reemplazar a españoles «fachas» por inmigrantes: «Ojalá teoría del remplazo. Ojalá podamos barrer de fachas y de racistas este país con gente migrante, con gente trabajadora. Claro que yo quiero que haya reemplazo: reemplazo de fachas, reemplazo de racistas, reemplazo de vividores». Le faltó decir, por violadores, por delincuentes y por terroristas.
Me pregunto, cuando se va a dar cuenta tanta mujer que aspira a la igualdad real entre hombres y mujeres, y que equivocadamente se ha unido a ese movimiento feminista falsario que controla la izquierda a su antojo e interés y que las utiliza miserablemente.
Los ceutíes están viviendo una situación terrible de miedo e inseguridad a causa de la invasión que sufrieron hace dos semanas. La actitud indiferente y negligente del gobierno frente a esta situación, dando por cerrado en falso este problema para que Pedro Sánchez se pudiese ir de vacaciones el 1 de agosto tal como tenía previsto, ha conseguido ya romper el PSOE de esa ciudad porque, aunque los socialistas tengan unas tragaderas enormes, aquí se ha demostrado que hasta algunos de ellos tienen un límite.
A veces me da por pensar que Sánchez lo que pretende es llevar la situación en Ceuta más allá del límite de lo soportable y que sean los propios ceutíes los que se vean obligados a abandonar su ciudad para así tener una escusa para entregar la ciudad al único rey al que sirve, Mohamed VI, aunque es de suponer que, ni el pueblo español ni nuestro rey lo permitirían.
El malnacido de Sánchez, de veraneo de lujo, y las mujeres y niñas ceutíes viviendo un agosto de auténtica pesadilla. Espero y deseo que, en las próximas elecciones generales, los españoles y especialmente las españolas, envíen a Sánchez y a sus cómplices a la zona más oscura de nuestra historia y que previamente pasen por el banquillo de los acusados y sean condenados por todas las ignominias que han perpetrado.