Los que no están al servicio de esas agendas ideológicas que nos quieren imponer y que son tan perniciosas, saben perfectamente que la energía nuclear es una fuente de electricidad constante y fiable, con emisiones directas de CO₂ prácticamente nulas, alta eficiencia energética, es decir, mucha energía con poco combustible, y costes operativos bajos y estables. Hablamos de una generación de energía constante y planificable, ya que produce electricidad de forma continua independientemente del clima, aportando estabilidad a la red y precios más predecibles frente a la volatilidad de los combustibles fósiles.
Que contribuye a la soberanía energética al disminuir la dependencia de países productores, mejorando la autonomía estratégica. Que genera miles de empleos de alta cualificación y aporta ingresos fiscales significativos, con especial relevancia en zonas donde se ubican las plantas. Que, aunque los residuos radiactivos requieren una gestión muy especializada, su volumen es muy pequeño comparado con los residuos de la quema de combustibles fósiles, y existen instalaciones de almacenamiento con normativas estrictas y seguras.
En definitiva, que la energía nuclear aporta firmeza al sistema eléctrico, complementando la intermitencia de la eólica y la solar. No hace falta que os diga que soy un firme y convencido defensor de la energía nuclear.
Que esta introducción sirva para afirmar con rotundidad que los extremeños están de enhorabuena, pues se ha conseguido que los reactores de la central nuclear de Almaraz sigan operativos, al menos, hasta el 8 de junio de 2030. Pese a que el Gobierno ha afirmado que en 2035 dejará de producirse definitivamente ese tipo de energía en España, confiemos en que el gobierno que sucederá al del infame Pedro Sánchez, realice los cambios necesarios para que eso no ocurra.
VOX ha liderado la batalla por la continuidad de esa central nuclear, de hecho, el Comité de Peticiones del Parlamento Europeo respaldó el pasado mes de mayo su continuidad hasta 2040 tras aprobar varias enmiendas impulsadas por la formación de Santiago Abascal, que pidió que funcione mucho más allá de ese año” por su importancia estratégica para el conjunto del sistema eléctrico nacional.
La defensa de Almaraz fue uno de los principales compromisos recogidos en el acuerdo para el Gobierno de coalición en Extremadura, central que genera actualmente el 7% de toda la electricidad de España. Además, representa cerca del 30% de toda la producción nuclear nacional y suministra energía a alrededor de cuatro millones de hogares. Entre empleos directos e indirectos, cerca de 4.000 trabajadores dependen actualmente de la central.
En marzo de 2024, VOX registró una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados relativa a extender la vida útil de la central nuclear de Almaraz. En junio y en diciembre del año pasado, el presidente de VOX, Santiago Abascal, acudió a la central de Almaraz, allí denunció el apagón que meses antes registró España, reiteró que la permanencia de la central nuclear era “clave para la soberanía energética de España” y denunció que la clausura de centrales como Almaraz respondía a decisiones políticas “ideológicas y fanáticas”.