La entrevista de Pedro Sánchez en la SER solo ha servido para sonrojar a unos oyentes que no daban crédito a lo que salía por la boca de este miserable.
Se ha dedicado a presumir de ese desastre que él denomina “logros” en materia económica y laboral, ha presumido del dato de que España tenga 22,5 millones de personas trabajando afiliadas a la Seguridad Social, pero no ha dicho nada sobre que de ese número de trabajadores un alto porcentaje es incapaz con lo que gana de poder independizarse, crear una familia y tener un futuro, es decir, que son pobres pese a trabajar; también ha afirmado que él también tiene derecho a descansar en verano, para justificar así sus vacaciones de lujo mientras los ceutíes sufrían la invasión; se ha reiterado en dar las gracias a Marruecos por eso que él llama colaboración y los demás llamamos invasión; y para cargar contra nuestro rey, Felipe VI, recriminándole que lleva veinte años reinando y nunca fue en viaje oficial ni a Ceuta ni a Melilla, aunque eso sí, ha afirmado que le dará permiso para que ahora vaya.
De nuevo ha quedado claro, que a este psicópata que tenemos de presidente, lo que le molaría sería ser presidente de la III República y que, por eso, envidia y odia tanto a Felipe VI.
Esta entrevista ha coincidido con la aparición de varios sondeos en los que queda demostrada que la inacción del Gobierno de Pedro Sánchez en la crisis por la invasión migratoria en Ceuta consolida el imparable cambio de ciclo político en España, firmando PP (140 escaños) y Vox (70 escaños) una histórica mayoría de esos 210 escaños, tres quintos de la Cámara, es decir, mayoría cualificada, que bastarían para llevar a cabo esos tan necesarios cambios en nuestra Constitución y para poder blindarla por si en el futuro apareciese otro Sánchez.
El PSOE a duras penas llegaría a los 100 escaños. Que con lo que ocurre, el 25% del electorado aún apoye a esta banda criminal, debería de preocuparnos sobremanera. Ni uniéndose de nuevo con toda esa jauría antiespañola que son sus actuales socios, pasaría del 31%, debido a que las dos formaciones comunistas, Sumar (9 escaños) y Podemos (2 escaños), también perderían votos.
Pero no olvidemos que, para que se celebren una elecciones generales, es necesario que el presidente del Gobierno las convoque y personalmente, no veo a este tipo haciéndolo, más bien lo veo propiciando alguna crisis para retrasarlas, tiempo al tiempo. Como se suele decir por aquí abajo “este tío no se va ni con agua caliente”.