Mientras el sinvergüenza sigue disfrutando de sus lujosas vacaciones en el palacio de La Mareta, protegido por una desproporcionada cantidad de miembros de nuestras CFSE, los ceutíes siguen sufriendo convertidos en un daño colateral de los siniestros planes de Sánchez.
No es incompetencia, es maldad, cuando para un gobernante lo primordial es mantenerse en poder, no importándole lo más mínimo el sufrimiento de su pueblo y teniéndolo como rehén de sus perversos intereses, la ciudadanía debe solidarizarse con sus compatriotas maltratados y los partidos de la oposición, respetando esa legalidad que el aprendiz de dictador se salta a diario, deben encontrar la manera, no de desenmascarar a ese repugnante ser que solo nos ha traído desgracias y pobreza, pues ya lo tiene el pueblo español calado, sino de acelerar su salida del poder.
Reconozco que en el caso de Sánchez resulta difícil conocer exactamente lo que le ronda a este perturbado por su mente, pero lo que ya tienen claro la gran mayoría de los españoles es que, sea lo que sea, de conseguirlo, solo les llevará a vivir en peores condiciones.
Y qué decir de quienes aún le mantienen en el poder, todo ese conglomerado de partidos comunistas, separatistas y proterroristas, todos antiespañoles, que tienen muy claro, que mientras peor le vaya a España, mejor les irá a ellos, por lo que tratan de impedir la caída de Sánchez, evidentemente, porque tras él, se supone que llegará al poder una coalición con la misión de salvar nuestra democracia, llevando a cabo una ingente cantidad de cambios legislativos de mucho calado y sobre todo, que consiga transmitir a los españoles “que esto aún tiene solución”.
Volviendo al presente, decir que empiezan a conocerse datos muy preocupantes procedentes de Ceuta, uno de ellos es que el precio de la vivienda en esa ciudad ha caído un 30% y otro, que muchas familias ya han enviado a sus hijos a la península. Ante estos datos, Sánchez y Marruecos deben estar muy contentos, aunque nosotros deberíamos estar muy preocupados, pues una ciudad se conquista, mediante la violencia o simplemente porque sus habitantes la abandonan. En este caso parece, que eso precisamente es lo que busca el traidor de Sánchez.
Es imprescindible que los muchos españoles que llevamos muchos años comprometidos en la defensa de nuestra Nación apoyemos todas las movilizaciones que sen necesarias, por Ceuta y contra el malnacido que tenemos como presidente del Gobierno, porque el futuro depende de nosotros.