La Mesa del Congreso ha admitido a trámite una petición cursada por ERC, Junts, Bildu, la CUP y el BNG para crear una comisión de investigación sobre la presencia de la «extrema derecha» en las FFAA y sus posibles nexos con Vox, además de su «capacidad de influencia» en las instituciones. La iniciativa fue admitida a trámite gracias a la mayoría de seis que tienen las fuerzas que conforman la coalición de Gobierno, contra los dos del PP y uno de Vox. Ahora, la propuesta queda pendiente de que la Junta de Portavoces ponga fecha para su debate en el Pleno si lo estima oportuno.
Parece un chiste de mal gusto, que partidos de ultra izquierda y separatistas, pretendan descubrir lo que votan nuestros militares, dando a entender que, si un militar simpatiza o vota a Vox, según ellos, debería ser apartado de las FFAA, cuando hasta donde yo sé, un militar es un ciudadano que posee los mismos derechos a la hora de votar que cualquier otro ciudadano, y que por supuesto, su voto es secreto. Mejor harían en investigar a todos los ultras que se sientan en el Consejo de Ministros, y a los dirigentes y miembros de los partidos que apoyan al infame Frente Popular que nos gobierna.
Además, es un debate absurdo, ya que por todos es sabido, que el patriotismo es una de las grandes virtudes de nuestros militares, esos que son el garante último, con nuestro rey a la cabeza, de la unidad nacional y de la legalidad constitucional, por ello, no es descabellado pensar que mayoritariamente puedan apoyar al partido que, hoy por hoy, es el abanderado del patriotismo español y máximo defensor del interés nacional de España, y del interés general de los españoles.
Aunque me pese, empiezo a pensar que nuestra democracia corre el serio riesgo de convertirse en un sistema político fallido, por la mala fe de unos y la cobardía de los otros.