Las elecciones a la Comunidad de Madrid del próximo 4 de mayo, no son unas simples elecciones autonómicas, son mucho más. El 4 mayo se decide, si los españoles están de acuerdo en que nuestra sociedad siga convirtiéndose en el estercolero que empieza a ser en todos los ámbitos o si, por el contrario, los que queremos que España vuelva a ser una Nación grande otra vez, somos mayoría.
Precisamente por eso, los partidos de izquierdas, todos los medios afines a la izquierda, y sus empresas demoscópicas, públicas o privadas, se afanan en “comerle el cerebro” a los indecisos para que no voten a Vox tratando de convencerles de que perderá representación, cuando la realidad es todo lo contrario, pues al igual que en Andalucía, si Vox no consigue un buen resultado, la destructiva izquierda gobernará. Todos dan por hecho, que Díaz Ayuso ganará de manera holgada, pero sin mayoría absoluta, y que yo sepa, solo Vox puede ser su socio.
Y luego, otro hecho importante, Díaz Ayuso es del Partido Popular, y Casado jamás la va a dejar que haga cambios de calado, esos que necesita nuestra sociedad, Ayuso se limitará a gestionar aceptablemente bien en lo económico, pero sin un Vox que la achuche, será “pan para hoy y hambre para mañana”. Madrid debe ser la comunidad pionera donde se implementen políticas dirigidas a erradicar todo lo inherente de las dañinas leyes ideológicas de la izquierda, y sin Vox al lado, Díaz Ayuso jamás lo hará.
Quiero pensar que los españoles ya no somos tan desmemoriados, parece que olvidan lo que daban a Vox las encuestas previas a las andaluzas y a las catalanas, y el resultado que obtuvo.