Con el sí del Partido Popular, el Gobierno ha conseguido sacar adelante este pasado jueves en el Congreso el proyecto de Ley Orgánica de Protección a la Infancia y la Adolescencia Frente a la Violencia, impulsada por Pablo Iglesias antes de dejar la vicepresidencia.
Esta ley es una auténtica amenaza a la familia, pues la norma arrebata a los padres el derecho a que sus hijos se eduquen conforme a sus convicciones morales. La izquierda insiste en mecer las cunas de los niños que no les pertenecen y la derechita consiente.
Con esta ley, el Gobierno pretende ahora legislar sobre los casos de explotación sexual de menores tuteladas, después de negarse a investigar los abusos y prostitución de jóvenes tuteladas en Baleares y el caso del marido por entonces de Mónica Oltra por abusar de otra niña tutelada en Valencia. Incluso la UE insiste en que se investiguen estos casos.
Lo del PP es incomprensible, presenta enmiendas, se las rechazan todas, y vota a favor, patético. Son una caricatura de lo que fueron.
Pero de qué nos vamos a extrañar de este Partido Popular, en Málaga, un grupo de okupas se apoderó de un palacete del siglo XIX que le costó al ayuntamiento cuatro millones de euros y que iba a ser destinado a centro de emprendedores. Han pasado 14 años y el popular De La Torre sigue sin atreverse a echarlos, incluso los delincuentes han anunciado un crowdfunding para recaudar 90.000 euros y proceder ellos a la rehabilitación del inmueble municipal usurpado. Ante la inacción municipal deben pensar que son los propietarios.