Cuando un político llega a convertirse en líder de su partido, no puede negarse a responder preguntas relacionadas con el pasado reciente de ese partido. Es como si llegas a dirigir una empresa y dices que tú no hablas de las deudas pendientes, ni respondes de ellas, que eso es asunto de quienes te precedieron.
Y en el caso de Casado es mucho más sangrante el asunto, porque él se encontraba en ese círculo de aduladores de sus dos predecesores, tratando de hacer méritos para intentar hacer realidad sus legítimas aspiraciones políticas. Casado consiguió su objetivo, es líder del Partido Popular, y por ello, ha heredado lo bueno y lo malo de un partido que ha sido clave desde la Transición.
Decir que el PSOE ha sido cien veces más corrupto que el PP, es una gran verdad, pero no exime a los populares de reconocer toda la corrupción y las irregularidades que ellos han cometido. Está claro que es peor matar a diez que a solo uno, pero eso no te exime de pagar por matar a ese uno.
Parece claro, que socialistas y comunistas, van a alargar todo lo que puedan todo lo relacionado con los casos de corrupción del Partido Popular, por una parte, para restarle intención de voto, y de otra, para que se hable menos de sus criminales indultos y de todas esas tropelías que cometen a diario. Pero eso no quita, para que los populares reconozcan todas las ilegalidades que han cometido a lo largo de su historia.
Y os lo aseguro, sé de qué hablo, allá por 2008 cuando era concejal y presidente del PP de mi pueblo, denuncié corrupción interna, premiaron a los corruptos y me obligaron a irme. Todos esos sinvergüenzas siguen en el PP de Sevilla ocupando importantes cargos. Mejor no seguir.