Mª José Rofa, fue asesora
técnica de la Junta de Andalucía entre 2008 y 2011, y fue quien rebatió en sede
judicial la supuesta ignorancia esgrimida por los ex presidentes andaluces, Chaves y Griñan, en todo lo relacionado con el caso ERE, consiguiendo que los
sentaran en el banquillo junto a otros 19 ex altos cargos socialistas. Esta
señora le echó mucho valor y testificó ante el tribunal que los dos ex
presidentes recibían información puntual sobre el reparto de fondos que
realizaba la Consejería de Empleo.
Está claro que esta señora le
ha hecho un gran servicio a nuestra sociedad, pero en contraposición a lo que
ocurre en otros países desarrollados, donde se exime de responsabilidades a
todo aquel que “tira de la manta”, aquí en nuestra Junta y pese a no estar
investigada por la vía penal, ha sido demandada por temas menores y los
letrados al servicio de la misma, van a por ella, “un verdadero escándalo”.
Parece que el gobierno PP-Cs,
el “gobierno del supuesto cambio”, quiere dejar claro que, si a algún empleado
o funcionario autonómico se le ocurre denunciar algo raro que vea, todo el
poder de la administración caerá sobre él.
En este caso se ve
claramente, que tanto PP, como Ciudadanos y PSOE, llevan en sus genes esa vieja
política que cada vez más españoles repudiamos, y que nos ha llevado a la
degradación social y a la degeneración política. Estos tres partidos coinciden en
esa especie de “corporativismo” de los corruptos, ese que en vez de alentar a
todo aquel que pueda denunciar corrupción, tratan de “atemorizarle” para que no
lo haga.
