Si analizamos los años que ha
estado de alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, nos damos cuenta de su
incapacidad, de su mala gestión. Carmena y los suyos, han sido incapaces de
gastar, ni de cerca, lo que ellos mismos presupuestaron. En 2017 sólo
ejecutaron el 33,7%, y en 2018 solo el 40%. El resultante colateral de su
ineptitud es que se ha ido quitando deuda, solo consecuencia de su inoperancia.
Carmena prometió una
inversión de 160 millones en este mandato en aparcamientos disuasorios, solo ha
ejecutado 58.000 euros, un 0,03% de lo prometido; también prometió una
inversión en vías públicas de 250 millones, solo ha ejecutado 29 millones, un
10% de lo prometido; en Presupuestos participativos, Carmena aseguró un gasto
de 160 millones, llevan sólo 17 millones ejecutados, un 10%; en Innovación y
Ciudad Inteligente solo ha ejecutado un millón de los 20 prometidos.
Y mientras eso ocurría, los
ingresos del ayuntamiento de Madrid han batido todos los records, pues Carmena
ha sangrado a impuestos en todas sus modalidades a los madrileños.
Y precisamente ahora, que los
números dan para echar a Carmena y a la izquierda de Madrid, Ciudadanos se
dedica a “joder la marrana” como se dice vulgarmente, no solo se niega a
sentarse a negociar con Vox, llave del cambio, sino que además pretende que sus
candidatos a ayuntamiento y Comunidad, sean alcaldesa y presidente, cuando los
del PP han sacado más votos que ellos. Si el cambio se frustra, solo tendrá un
responsable, Rivera y su partido.
