El ex jefe de ETA, Josu
Ternera, fue detenido ayer en Francia tras estar 17 años huido, pero
monitorizado, de la Justicia. En muchas ocasiones se le pudo detener, pero no
le interesó en ese momento al gobierno español de turno, a unos porque les
desestabilizaría su obscena negociación con la banda, y a otros, porque su
cobardía les hacía huir de los problemas, esa es la pura y dura realidad, de
hecho, el ex ministro Belloch, lo reconoció en parte ayer.
Josu Ternera es el
responsable, directo o indirecto, de 634 crueles asesinatos, y se le detiene
ahora porque con él Sánchez tiene una gran baza para negociar los apoyos de Bildu
y del separatismo en general, al estar Ternera aquejado de un supuesto cáncer,
existe la posibilidad de que Sánchez quiera hacer con él lo mismo que hizo
Rajoy con Bolinaga, tiempo al tiempo. Que Sánchez sea un peligro para este
país, no quita para reconocerle que todas las barbaridades que pueda perpetrar
las medite mucho y con una finalidad clara.
Jesús Eguiguren, el ex
presidente del PSE-PSOE, fue ayer muy «valiente» diciendo lo que piensa, algo que
causó estupor en la mayoría de españoles, eso de que para él “Ternera es el
héroe del fin de ETA”.
En la legislatura que ahora
comienza, los españoles de bien podemos vivir instalados en la indignación
permanente, golpistas indultados y un jefe terrorista, Josu Ternera, liberado
por razones de salud.
La verdad oficial es que ganó
Pedro Sánchez y su PSOE las pasadas elecciones, ateniéndonos a ello, la mayoría
de esos españoles que le dieron su confianza a un ser indigno, tendrán que
digerir a diario grandes dosis de indignidad, que luego no se quejen.
El colectivo de las víctimas
del terrorismo debería estar atento con lo que se hace con Ternera, pues
Sánchez es capaz de hacer cualquier cosa.
