He sido uno de los
privilegiados que pudo ayer asistir al acto de VOX en el palacio de Congresos
de Sevilla, y digo privilegiado, porque bastantes compatriotas que no fueron
tan precavidos como yo, tuvieron que ver el mitin en una pantalla gigante
instalada en un espacio anexo. El acto comenzaba a las 20.00 horas, llegué dos
horas antes y ya había mucha cola, en el ambiente flotaba ya el gran éxito que
se iba a conseguir.
Ni en los mejores tiempos de
Felipe González, ningún partido ni líder político, tenía semejante capacidad de
convocatoria. Acudieron gente de todo tipo, y muchos, muchos jóvenes, una
excelente señal. Vivimos dos horas de ambiente festivo y patriótico que nos
motiva para hacer frente a la constante degradación de la política española,
esa que nos encontramos tras salir de FIBES.
Todos los “teloneros”
estuvieron a buen nivel, pero quisiera hacer especial mención a lo que dijo
Agustín Rosety, general retirado y candidato de VOX por Cádiz, pues habló muy
claro, y como se dice, “nos puso a todos firmes” y nos emocionó con su arenga
patriótica.
Santi Abascal, en el mejor
discurso de los que le he escuchado, detalló perfectamente los asuntos de los
que la dictadura progre impedía que se debatiera dando por verdades absolutas
sus posicionamientos, y que tras la llegada de VOX, ya son cuestionadas por
cada vez más españoles. Dejando claro, que el PP y Ciudadanos, siempre se
arrodillaron ante ellas sin rechistar. PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos, esos
partidos cuyos líderes han participado en los dos debates electorales
televisivos tienen muchas cosas en común ya que los cuatro coinciden en
“Política migratoria, Ley de Memoria histórica, Leyes totalitarias de ideología
Género y defensa del ruinoso Estado de las autonomías.
VOX, por imperativo legal,
tuvo que constituirse en partido político, pero ya no lo es, es mucho más, es
un movimiento imparable, social y patriótico, es la última esperanza de una
gran Nación que se opone a ser destruida y que quiere volver a hacerla grande
otra vez.
