Se ha celebrado el segundo
debate electoral, esta vez en Atresmedia, y de lo ocurrido en él se pueden
sacar bastantes conclusiones, la primera, que PP y Cs, han permitido que el
moribundo líder de Podemos reviva permitiéndole que se las dé, de moderado y de
demócrata, no atacándole en ningún momento recordándole a los televidentes lo
letal de las ideas que defiende.
La segunda, que ha quedado
demostrado, que un Casado mejor que en el anterior debate, es mucho más señor
que un Rivera, niñato y follonero. Ambos fueron incapaces de acabar con Sánchez
pese a que argumentos había de sobra, solo enumerando lo que se han encontrado
en Andalucía lo habrían hundido, pero ni lo intentaron. Lo de la “moderadora de
La Secta” fue de juzgado de guardia, siempre contra Casado, y siempre a favor
de Pedro Sánchez.
Rivera debería saber, que no
basta con golpes de efecto para hacerte merecedor de ser presidente del
gobierno. Lo de la tesis estuvo bien, pero lo de la lista que desenrolló con
los casos de corrupción del PSOE habiendo sido su partido el que en Andalucía
ha sido socio en la sombra de Susana Díaz cuatro años, siendo su cómplice en
impedir que se investigara la corrupción, clama al cielo. Rivera siempre parece
pensar, que los españoles somos tontos de baba o que sufrimos amnesia, por algo
le llaman “veleta”.
Y de Sánchez qué decir, un
maléfico personaje, demacrado, agrio, y abonado a la permanente mentira.
Zapatero era un aprendiz a su lado.
La impresión que tengo es,
que los cuatro del debate de ayer conforman la triste España de hoy en día, y
que, por el contrario, los 10.000 españoles que acudieron ayer tarde a la Plaza
de Toros de Las Rozas convocados por VOX, son los que no se conforman con lo
que ocurre, y exigen los necesarios cambios de calado que hay que hacer para
garantizar la supervivencia de nuestra Nación y de nuestras libertades. Sin la
“cacicada” de excluir a Abascal de los debates, hubieran sido muy distintos.

Creo que de haber estado alguien de VOX, Pedro Sánchez hubiera sido descartado en el tándem de favoritos, puesto que le hubieran restregado con mucha fuerza cuantas mentiras dijo contra VOX y habría sido un ridículo mortal. Por otra parte VOX hubiera salido fortalecido totalmente y hubiera podido informar sobre su tergiversado programa. De todas formas ganó VOX por goleada.