Tengo que reconocer, que el comportamiento del alcalde de Sevilla en todo lo relativo a la concesión de la licencia para construir una gran Mezquita en el Polígono Sur me resulta bastante extraño.
Retiró del orden del día el punto de concesión de la licencia al plantear el Grupo Municipal de VOX dos cuestiones jurídicas y el alcalde, en vez de pedir el informe correspondiente a los servicios jurídicos municipales se los pidió a la Gerencia.
Mientras las cinco grandes Mezquitas que existen ya en España tienen concedido uso religioso, aquí se ha solicitado para uso social y cultural, un uso que no sería el real. Todos entendemos que el uso que se le conceda condiciona todo lo que se pueda construir y acontezca en ese terreno.
Como las cuestiones jurídicas que justificaban la retirada del punto del orden del día, no se han resuelto, no existe ningún motivo para que se vuelva a incluir en el orden del día de nuevo. Por todo ello, es lógico pensar que si el alcalde desoye esta exigencia de VOX lo normal es que los de Abascal presenten el obligado recurso a la concesión de la licencia y que llegarán hasta las últimas instancias para paralizar ese proyecto tan dañino para Sevilla.
Resulta muy lógico pensar que a VOX le vaya a resultar muy difícil seguir apoyando a un alcalde que le pone una alfombra roja a la Fundación Mezquita de Sevilla para que construya una gran Mezquita en nuestra ciudad. Además, resulta muy sospechosa la gran discreción con la que el alcalde ha llevado este expediente, contraria a los usos y costumbres del ayuntamiento hispalense donde todo el mundo conoce los expedientes urbanísticos, de este expediente nadie sabía nada, además, ha batido todos los records en relación a su tramitación y plazo de concesión de licencia. Porqué el alcalde favorece a estos tipos para construir una Mezquita y no lo hace con cualquier sevillano que quiere construirse una casa o un promotor que quiere construir una promoción de viviendas sociales ¿por qué les ha dado a ellos esa prioridad? Debería explicarlo.
Lo que los vecinos del Polígono Sur dicen, ya sean payos o gitanos, es que no quieren una Mezquita en su barrio y tiene la certeza de que contarán con el apoyo de VOX. No quieren que en su barrio haya un centro de islamización, no quieren que una cultura incompatible con la nuestra se abra paso en su barrio, no quieren que su barrio se llene de mujeres prisioneras en cárceles de tela, no quieren perder su identidad.
Gonzalo, Fernando y Javier, los tres concejales de VOX en la Plaza Nueva, saben que van a disponer de todos los recursos del partido para que esta movilización continue y que van a contar también con el apoyo de esa mayoría de sevillanos que no quieren tener en su ciudad un Molenbeek, que quieren vivir en su cultura sin que esté permanentemente amenazada por otras hostiles y mantener su identidad.
Me da la impresión de que, José Luis Sanz, alcalde de Sevilla, no ha valorado suficientemente las repercusiones negativas que van a tener para su persona su incomprensible postura en este asunto.
Debería de explicarse al ser una persona con responsabilidad pública