Si hay algo que caracteriza a VOX es que siempre es fiel a sus ideas, esas que defiende desde su primer día de existencia como partido, esas que les ha prometido defender a los españoles que le han dado su confianza y lo han convertido en el tercer partido de España, esas ideas que al contrario de lo que otros hacen, no las defiende en función de la tesitura política o de lo que digan las empresas demoscópicas, por ello, creo que no exagero si afirmo que hoy en día VOX es el partido más previsible de la política española.
Por ello, tras lo ocurrido en Ceuta, todos sabíamos cual iba a ser su postura, incluido el Partido Popular. Que los dirigentes de VOX en Castilla y León, Extremadura y Aragón hayan comunicado a la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, que no participarán en la Comisión Sectorial de Infancia y Adolescencia convocada para el próximo 13 de agosto adelantando su rechazo al traslado a sus territorios de menores extranjeros no acompañados procedentes de Ceuta, no es noticia.
VOX le reclama al Gobierno de Pedro Sánchez que paralice cualquier reparto mientras no se hayan completado individualmente los procedimientos legales correspondientes y que priorice la reunificación familiar o, cuando proceda, el retorno de los menores a Marruecos. Le reclaman al Gobierno que se abstenga de preparar, acordar o ejecutar traslado alguno de menores procedentes de Ceuta hasta que hayan finalizado los expedientes individualizados exigidos por la legislación. También solicitan que el Ejecutivo remita el expediente completo y la situación administrativa de cada menor cuyo traslado pretenda realizar. VOX anuncia además que impugnará judicialmente aquellos expedientes que, a su juicio, deberían concluir con el retorno del menor a Marruecos y no lo hagan, exigiendo igualmente acelerar los procedimientos de reunificación familiar y, cuando la normativa lo permita, el retorno al país de origen mediante la entrega a las instituciones de protección marroquíes, simplemente, porque el interés superior del menor obliga a priorizar la reunificación familiar siempre que sea posible.
Por otra parte, la jurisprudencia del Tribunal Supremo rechaza que puedan aplicarse soluciones automáticas o colectivas sin estudiar individualmente la situación de cada menor.
También extraña mucho el hecho de que si Marruecos ha manifestado su disposición a recibir a menores marroquíes que se encuentren en España, porqué el Gobierno no contemple esa vía y se empeñe en repartirlos entre CCAA y sobre todo, que no les haga las pruebas médicas necesarias para determinar si son o no menores.
Nadie duda a estas alturas de que VOX recurrirá a todos los mecanismos legales disponibles para oponerse a los traslados que considere contrarios a derecho. No podemos olvidar que no estamos hablando de jovencitos inocentes, pues varias menores marroquíes han denunciado que tras su llegada a Ceuta han sido violadas por algunos de ellos.
También resulta incomprensible que siendo el rey de Marruecos una de las personas más ricas del mundo, que acabando de anunciar la construcción de un estadio de cara al Mundial de Fútbol con un presupuesto milmillonario, no pueda nuestro enemigo del sur destinar fondos a socorrer a sus menores. La catadura moral del gobierno marroquí y de su soberano es evidente que dejan mucho que desear, debe de estar a la altura de la del psicópata monclovita.