La Ley de Partidos fue
utilizada en su momento para acabar con Batasuna y desde entonces estaba
completamente olvidada. Una legislación que el PP ha pedido para formaciones
como Arran que impulsan la violencia, y Vox ya ha pedido en reiteradas
ocasiones su uso para las formaciones que han amparado el golpismo y el intento
de acabar con la Constitución y la unidad de España, para los partidos
separatistas, algo muy razonable.
Pero ahora, el PSOE de
Sánchez, ese partido que no tiene problemas en sentarse a negociar con el nazi
Quim Torra, que ha aceptado el apoyo de un partido proetarra liderado por
Arnaldo Otegi, y que acepta el apoyo de los golpistas del PDeCAT, la CUP y ERC,
ha incluido en su programa la amenaza en un párrafo genérico que alude a todos
los partidos políticos que, en materia de “identidad de género cuestionen la
igual dignidad de las personas”. Es evidente que Vox no cuestiona la dignidad,
pero a ojos de los socialistas, sí, porque, según la formación de Sánchez, los
de Santiago Abascal tienen un comportamiento “homófobo, xenófobo y machista” y
lo repiten hasta la saciedad para ir preparando el terreno.
Los socialistas señalan
también, que “el auge, a nivel nacional e internacional, de organizaciones que
difunden discursos de odio dirigidos a determinados colectivos, basado en el
origen racial o étnico, la orientación sexual o identidad de género y la
religión o creencia de las personas, requiere una respuesta firme del Estado de
Derecho”.
Añadiendo que “en
consecuencia, impulsaremos la aplicación efectiva de la Ley de Partidos para
ilegalizar a los partidos racistas, xenófobos, y los que promuevan la
discriminación, el odio y la violencia”. A tenor de los anteriormente expuesto,
no resulta difícil adivinar a qué partido se pueden estar refiriendo.
Evidentemente, serían los
tribunales quienes tendrían que decidir en última instancia. El PSOE puede
instar su aplicación –como ya anticipa– o modificar las leyes para exigir la
adscripción obligatoria de todos los españoles a la ideología de género, algo
sobre lo que el Tribunal Constitucional más que probablemente tendría que
decidir.
Pretender usar contra Vox la
Ley de Partidos por motivo de la ideología de género es una barbaridad de proporciones bíblicas, y que por supuesto, el “peligroso” de Pedro Sánchez es
capaz de intentarlo, pues para ello ya ha recabado el apoyo de comunistas,
separatistas y proetarras.
Visto lo visto, las
elecciones del 28-A se están convirtiendo en mucho más de lo que serían en
condiciones normales, los españoles nos jugamos la Nación, la libertad y la
democracia, pues la izquierda pretende imponernos doctrinas totalitarias y
nocivas.
