Creo que afirmar que
Ciudadanos está en crisis no es exagerar, pues de ser no ha mucho un partido
que aspiraba a todo, corre el 28-A el riesgo de ser simplemente el cuarto
partido nacional, por ello, se está lanzando a fichar candidatos ajenos al
propio partido, con equivocado criterio, y por supuesto, cabreando a los suyos.
En una comunidad como
Baleares, solo se les ha ocurrido, fichar al “zapaterista” Joan Mesquida,
alguien que ocupó importantes cargos con Zapatero, algo de por sí
descalificante, un político “bizcochable” que en ningún caso será capaz de
luchar contra el gran problema de esas islas, que no es otro, que el problema
lingüístico, que se pretende expulsar de ellas a nuestro idioma común, al
español.
Al más puro estilo naranja,
para compensar el fichaje del socialista balear, acaban de fichar a Silvia
Clemente, una señora del PP que lleva 18 años ocupando importantes cargos
públicos en Castilla y León, alguien que veía que se le acababa el chollo, que
ya no contarían con ella. Pero lo más grave, es que sobre esta señora recaen
sospechas bastante fundadas sobre su falta de honestidad.
Pero el gran problema que
tiene Rivera ahora mismo es el de su candidata madrileña, Begoña Villacís, pues
aunque todo el partido intente correr un tupido velo sobre lo de su sociedad,
está claro que con el código ético naranja en la mano, Villacís debería ser
obligada a dimitir como candidata.
Aunque como todo lo de
Ciudadanos es una absoluta incoherencia, recordemos eso que pretendían de las
primarias obligadas para todos, y ellos se las asaltan a piola, la etiqueta de
veletas y oportunistas les viene que ni pintada.
