A Ciudadanos, le viene que ni
pintado el ya famoso mote que le pusieron Abascal y los suyos, el de “veleta
naranja”. Tras varias declaraciones contradictorias de varios líderes naranjas,
entre ellos, Marín o Villegas, ayer el propio Albert Rivera, ratificó el veto a
Sánchez para un pacto de gobierno, pero solo para el 28-A.
Mientras ya hay
afortunadamente en nuestra política quien funciona a base de valores y
principios, Rivera parece funcionar, única y exclusivamente, a golpe de sondeo.
Ciudadanos ha entendido perfectamente, que si ayer no dice su líder lo que
dijo, hubiese habido estampida de muchos de sus votantes. Ahora el problema
reside en que se crean si lo dijo convencido o es el movimiento estratégico de
un líder oportunista.
Lo que sucede es, que la
ciudadanía no es tonta, y sabe perfectamente, que si Ciudadanos obtiene un buen
resultado en las generales, redundará en mejorar sus resultados el 26-M,
resultados que pueden servir para darle poder municipal, autonómico y europeo,
a un PSOE situado claramente en el bando de los que van contra nuestra Nación,
nuestra Constitución y nuestras libertades.
A fecha de hoy, quienes
lleven a España en su corazón, no pueden darle su voto a una formación como
Ciudadanos, pues eso supone correr el riesgo de que termine sirviendo para
darle poder a un PSOE que hace tiempo que dejó de servir a nuestra Nación y al
interés general de todos los españoles.
