Pese a reconocer que Pablo
Casado articuló un buen discurso, y que trasmite voluntad de querer arreglar el
desaguisado en el que se ha encontrado el Partido Popular, lo observado en la
Convención, en mi modesta opinión, demuestra una falta de credibilidad enorme.
El atronador aplauso a Rajoy,
al dirigente que destrozó el partido y que abandonó los principios y los
valores que eran su seña de identidad, lo que demuestran, es una falta absoluta
de autocrítica, algo muy preocupante. Ni Rajoy nunca le ha pedido perdón a los
españoles por no haber derogado las leyes ideológicas que implantó la
izquierda, Violencia de Género y Memoria Histórica, entre otras, pese a
disponer de mayoría absoluta, ni lo ha hecho Casado. En esta Convención
tuvieron la gran oportunidad para hacerlo y la han desaprovechado.
De esos asuntos que VOX ha
metido en el debate político y ciudadano, y me refiero a Inmigración, Violencia
de Género y Memoria Histórica, o no se habló de ellos o se esquivaron, es
decir, no hay un posicionamiento claro. Y también es indignante, que ni se
refirieran a la situación de Eduardo Zaplana, quien por culpa de una jueza
“sádica”, puede fallecer encarcelado sin haber sido juzgado ni condenado.
Parecen ver normal, que Bolinaga saliera, y que el no.
Un PP que le ofrece a Mayor Oreja
ser candidato, que hace referencias positivas de María San Gil y que, por el
contrario, mantiene a Maroto y a Borja Sémper, es demasiado contradictorio. O
Casado se aclara, o VOX se los come.
