Comienza un nuevo año, y todo
parece indicar, que no va a ser un año más, pues tras los resultados de las
elecciones andaluzas y el despertar que se ha producido en las conciencias de
muchos españoles de bien, todo va a cambiar, ese patriota que casi todos los
españoles llevamos dentro, y que llevaba mucho tiempo dormido, ha despertado y
ha dicho basta.
No se puede negar, que la
mayoría de los españoles estaban instalados en el pesimismo, que no veían
solución ante la degradación en mayor o menor medida en la que habían caído los distintos partidos
políticos, incluso a los que ellos votaban con asiduidad. Quien no ha escuchado
la famosa frase de “les volveré a votar, aunque después me entren ganas de
vomitar”.
Los ciudadanos españoles
tenían claro, que absolutamente ninguno de los partidos representados en el
Parlamento tenían como prioridad la defensa de los intereses nacionales, es
decir, los de España y los españoles. Se veía descaradamente que lo que primaba
era, lo que le interesaba al partido, y muchas veces, por delante de eso, hasta
lo que le interesaba a su líder, a su proyecto personal y egoísta.
Pero todo ha cambiado con la
irrupción de un nuevo partido, y me refiero a VOX, ese pequeño grupo de
patriotas honrados que tras una larga travesía del desierto han conseguido que
su mensaje llegue al corazón de muchos españoles.
En los tiempos en que
vivimos, que un partido nos diga “que hay que volver a hacer grande a España
otra vez”, que defienda con firmeza esos grandes valores expulsados de nuestra
sociedad, esos que añoramos, que esté comprometido en la defensa de nuestra
Nación, y que encima nos diga, que no aspiran a sillones ni a cargos, que
aspiran a propiciar cambios profundos, ha cautivado a muchos, y comienzan a ser
imparables. Parece que España está a las puertas de su segunda Reconquista.
