Hoy es un día muy especial
para los andaluces, pues la decisión que tomó anoche VOX de apoyar la nueva
Mesa del Parlamento y la investidura del popular Moreno Bonilla como nuevo
presidente de la Junta de Andalucía, expulsa del poder a quienes desde hace
casi cuatro décadas lo han ocupado desde la pésima gestión y el saqueo organizado
de las arcas públicas, desde la corrupción.
Lo que ocurrió anoche “in
extrermis” demostró, que la estrategia seguida por Juan Marín fracasó. Ciudadanos
llevaba demasiado tiempo haciéndole guiños progres a PSOE y a Podemos, a la vez
que su partido ninguneaba y hasta insultaba a VOX negándose a sentarse con él
en una mesa, era la conocida escenificación clásica del político de derechas
que implora que la izquierda le dé el carnet de demócrata. La izquierda le dio
a Marín con la puerta en las narices, y a última hora, tuvieron que hocicar y
sentarse con VOX para que este, derrochando responsabilidad, les sacara del
callejón sin salida en el que se habían metido los de Rivera.
VOX lo ha dejado muy clarito,
en cuanto se constituya el nuevo gobierno bipartito, ellos son de la oposición,
y esas casi 90 propuestas pactadas a sus espaldas, unas buenas, otras malas, y
demasiadas solo puro maquillaje, son papel mojado que tienen que negociarse con
ellos desde cero. Parece claro, que no piensan defraudar a quienes les han
votado, que piensan seguir defendiendo esas ideas que llevan grabadas a fuego
en su ADN y que siempre han defendido.
Muchos de los que estamos
hasta el gorro de en lo que se ha convertido la política española y nuestra
sociedad, tenemos claro que el verdadero cambio solo puede traerlo VOX con una
serie de propuestas que derrochan sentido común y que claramente están hechas
desde un único interés, el nacional, el de España y los españoles.
