Con motivo de la celebración
de las elecciones andaluzas, y ante la posibilidad de que Vox consiga varios
escaños y entre en ese parlamento, por primera vez ha entrado de forma seria en
el debate electoral la posibilidad de acabar con la organización territorial
que nos dimos en 1978, de acabar con el Estado de las Autonomías.
Es conveniente recordar lo
que Vox dice desde su aparición en este tema “Evolución del Estado de las
Autonomías hacia un Estado unitario administrativamente descentralizado que
reconozca e integre los hechos diferenciales culturales, lingüísticos,
jurídico-forales e insulares característicos de nuestro país. Un Estado con un
único Gobierno, un único Parlamento depositario exclusivo de la soberanía
nacional y un Tribunal Supremo que actúe como última instancia jurisdiccional
en todos los órdenes, comprendido el constitucional. Durante el proceso
político, electoral y legislativo que desemboque en esta transformación, VOX
promoverá aquellas medidas y reformas que, dentro del ordenamiento vigente en
cada momento, contribuyan a la fortaleza y eficiencia del Estado, a la cohesión
de la Nación y a la igualdad de los derechos y libertades de los españoles, así
como al cumplimiento de sus obligaciones, en todo el territorio nacional”.
Lo cierto es que, en las CCAA
con lengua propia, socialistas y comunistas, se han convertido en cómplices de
quienes han transformado las administraciones autonómicas en arietes que
utilizan para destruir cualquier atisbo de cohesión nacional, empezando por el
idioma, arrinconando el español en las aulas, y mediante sus comisarios
ideológicos, adoctrinando a los escolares en el absoluto desapego a España.
Las autonomías se han
convertido en chiringuitos donde parasitan legiones de políticos y enchufados
de los distintos partidos, donde pueden saquear las arcas públicas, y por las
que nuestros impuestos llegan a lo confiscatorio. Las CCAA son el tinglado
montado por los partidos políticos en su beneficio, un tinglado carísimo y cada
vez más incompatible con el llamado Estado del Bienestar. Digámoslo claro, las
Autonomías son incompatibles con disfrutar de pensiones dignas, Sanidad y
Educación de calidad.
La irrupción de Vox ha
conseguido, que hasta Pablo Casado plantee ya, recentralizar las competencias
más importantes, no por convicción, simplemente para parar la estampida de “sus
votantes” hacia Vox. La España no de izquierdas está “hasta el gorro” de las
CCAA, la España decente quiere que todos los españoles, residan donde residan,
tengan los mismos derechos y disfruten de servicios públicos básicos de la
misma calidad. Vox, simplemente lucha por la igualdad, los demás partidos por
sus intereses.
