Tras una legislatura que solo
ha aportado, la ya crónica, mala gestión socialista, Susana Díaz convoca
elecciones autonómicas para el próximo 2 de diciembre. Finaliza una legislatura
estéril, marcada por el pacto PSOE-Ciudadanos, en el que la “veleta naranja” ha
actuado de cómplice necesario unas veces, y guardaespaldas en otras, para tapar
la corrupción de su socio.
Con este adelanto electoral,
el PSOE, Susana Díaz, elude el tsunami que se le avecina, y me refiero a la
sentencia de los ERE, y también evita, que la comisión de investigación sobre
los gastos de las tarjetas de la Faffe, les descubra a los andaluces lo que
son, han sido, y serán, unos golfos.
Acaba de conocerse, que la
Guardia Civil tiene pruebas contundentes, de que directivos socialistas de la
extinta Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe) perteneciente a
la Junta de Andalucía, utilizaron tarjetas de este ente público para pagar doce
orgías en cinco conocidos puticlubs de Sevilla. Que no fue una cuestión
puntual, sino que esa práctica se prolongó en el tiempo.
Todo parece indicar que, pese
a todo, el PSOE tiene muchas posibilidades de seguir manteniendo el poder en
Andalucía, pues el dócil y servicial Juan Marín (Ciudadanos), parece encantado
con el papelón que ha protagonizado.
A muchos de fuera de
Andalucía, les puede sorprender, que un partido que gobierna horriblemente mal,
y que está hasta las cejas de corrupción, como el PSOE, siga ganando elección
tras elección, la explicación es sencilla. A los innumerables pesebres
socialistas nunca les ha faltado pienso, esa ha sido siempre su prioridad, y
entre los empleados públicos, las legiones de enchufados diversos, y los
perceptores del PER, todos ellos con sus respectivas familias, son muchos
votos, que sumados a los votantes naturales del PSOE, les convierten siempre en
favoritos.
