Le han bastado a Pedro
Sánchez unos escasos tres meses para frenar el crecimiento de nuestra economía,
primer paso para llevarnos de nuevo a la ruina. La historia se repite, siempre
que el PSOE gobierna, sucede, ocurrió con Zapatero, y ahora, todo parece
indicar que volverá a suceder con Sánchez.
Los votantes no aprenden,
parece que sufren amnesia cada cierto tiempo. Curiosamente, el votante tipo del
PSOE es el que más sufre cuando la economía va mal, parece que son masoquistas.
Pedro Sánchez acaba de tener
dos reuniones muy diferentes, por una parte, se ha reunido con Pierre
Moscovici, comisario europeo de Asuntos Económicos, quien le “ordenaba” reducir
el déficit estructural; por otra, con Pablo Iglesias, quien le expuso sus
recetas económicas, que son más o menos las que llevó a cabo Zapatero y nos
hundió, aumentar enormemente, el gasto y la presión fiscal.
Tengo la impresión, de que la
prioridad de Sánchez no es cumplir lo que le pide la UE, sino más bien, gastar
todo lo que sea necesario para intentar ganar las próximas elecciones
contentando a los colectivos más numerosos de este país.
El hecho de que Sánchez mire
más por sus intereses y los de su partido, es algo que desgraciadamente se ha
repetido, salvo alguna honrosa excepción, desde la Transición, lo importante
para ellos es, llegar al poder y ostentarlo el máximo tiempo posible, y para
ello todo vale. Unos lo hacen con más descaro que otros, pero desgraciadamente,
trabajar por el interés general casi nunca ha sido la prioridad para nuestros
gobernantes.
Si revisamos con frialdad los
sucesivos Presupuestos, lo que se ve con claridad, es que la prioridad para
ellos es mantener “su” chiringuito, ese Estado autonómico en el que los
partidos tienen pastando a todas sus legiones; mientras esto siga así, el
Estado del Bienestar, el mantenimiento de los servicios públicos de calidad se
irá deteriorando. O Estado del Bienestar o Autonomías, o pensiones dignas o
Autonomías.
