Por todos es sabido, que
desde la Transición, gobierna el PSOE en Andalucía de manera ininterrumpida, y
por lo tanto, controla la Junta de Andalucía al estilo de los caciques sus
cortijos.
Desde hace décadas, ha ido
creando una tupida tela de araña de agencias, sociedades, fundaciones y
consorcios, que reciben el nombre de administración paralela, y en donde han
ido colocando a todos los suyos. Pues bien, a esa “legión” de sanguijuelas
socialistas, a esos, salvo honrosas excepciones, que todos los días “hacen como
que trabajan” y que en una empresa privada no durarían “ni un mes”, a esos
precisamente, pretenden ahora Susana Díaz y los suyos, hacerlos fijos.
Por todos es conocido, que en
Andalucía se pagan más impuestos que la media nacional, y que la media de CCAA,
y parte de culpa la tienen, esos 24.000 enchufados socialistas que ahora la
Junta pretende hacer fijos. Y dice pretender hacerlo, pactando con los
corruptos sindicatos, esos que en innumerables casos de corrupción han sido sus
cómplices. Solo se salva el independiente CSIF.
En los Presupuestos de
Andalucía de 2018, se reconocía por primera vez, el número de trabajadores al
servicio de esa administración paralela, exactamente 23.898, y se consigna en
esos Presupuestos para pagar sus nóminas, la friolera de 969,67 millones de
euros, en un año, ese presupuesto ha crecido casi en 100 millones más, debe ser
que aún tienen por ahí a alguno de los suyos sin “colocar”.
Mientras esto ocurre, cada
año que pasa, los servicios básicos, tales como Sanidad o Educación, sufren más
recortes y dan servicios de peor calidad. El PSOE de Andalucía sigue
demostrando que a ellos, solo les importan los suyos, tener abastecidos sus
pesebres, y garantizarse “mediante voto cautivo” buenos resultados electorales.
