Allá por 2008, tuve la osadía
de, siguiendo los cauces establecidos, denunciar por corrupción a compañeros
concejales del Partido Popular de la pequeña población sevillana donde era
concejal y acababa de ser elegido presidente del partido. El partido apoyó a
los corruptos e incluso les dio trabajo tras verse obligados a dejar sus actas
por la gravedad de los hechos conocidos. Evidentemente, me vi obligado a
abandonar el Partido Popular. Ese PP de Sevilla de entonces, apoya a la
candidata Soraya.
Desde fuera del partido,
tengo que decir, que si bien Casado no es un santo, Soraya, se me asemeja mucho
a un diablo, y yo al menos, viendo su trayectoria en el partido, y en el
gobierno de Rajoy, la culpo de muchos de los males que aquejan a la
organización, y que casi la han destruido.
Soraya se ha aprovechado de
esa falsa democracia interna que tiene establecido el partido, pues en las
primeras primarias, en las que se le permite votar a los militantes, ella ganó
por un estrecho margen a Casado, pero después se ha comprobado, que todos los
demás están contra ella, es decir, en buena lógica, si los compromisarios
representaran a la militancia, Casado debería arrasar.
Soraya ha intentado “comprar”
a su rival ofreciéndole la Secretaría general del partido, para negarse después,
escudándose en el corrompido, y a su servicio, aparato del partido, a debatir
con él. Hoy en la portada de ABC, hace unas bochornosas declaraciones en las
que se atreve a decir “Un debate con Casado le haría mucho daño a él y al
partido”.
Soraya siempre ha manejado
como nadie, parte de las cloacas del Estado, y más tras presidir el CNI. Por
ello, la aparición de ese video explicando quienes son los personajes del
partido que la apoyan, Arenas, Montoro, Villalobos-Arriola, y su reacción
pidiéndole al partido que lo investigue, mucho me temo que sea su propia gente
la que lo haya colgado en la red para enturbiar el proceso y poner en tela de
juicio al joven Casado, pues ella es capaz de eso y de muchísimo más.
Tras analizar lo que Soraya
ha hecho en el Gobierno y sus maniobras dentro del partido, entiendo que su
llegada a la presidencia, significaría el punto de no retorno de la formación a
ser el gran partido que fue con Aznar.
Su actuación como gran
responsable política de la gestión del conflicto con el separatismo catalán,
podemos calificarla como catastrófica. Aseguraba que “el diálogo y sólo el
diálogo con los separatistas era el camino para reconducirlos a la legalidad” y
hacía declaraciones a los medios antiespañoles más furibundos, en papel y
digitales, medios a los que ha financiado, antes y después del Golpe.
Se negó a controlar a los
Mozos de Escuadra, algo que pedían la gran mayoría de los españoles, y en la
noche del 1 de octubre, ordenó que Interior no diera las imágenes de los
policías descalabrados por los golpistas, algo que habría cambiado todo. Su
delegado del Gobierno y hombre de confianza, Millo, insultó a la Policía por el
1-O. Y permitió la fuga de Puigdemont y los demás, ahora conocemos las
consecuencias de ello.
Al frente del CNI, llevó a
cabo una política de destrucción de todo aquel que le molestaba para obtener lo
que ambicionaba, conseguía dosieres y llevaba a cabo acciones de filtración y
delación sistemática de datos para la liquidación de personas importantes en la
época del PP de Aznar.
Me resultó vomitiva la
presencia de Soraya en los actos de conmemoración del asesinato de Miguel Ángel
Blanco, pues la que fue cómplice de la excarcelación de Bolinaga, no podía
estar allí. No olvidemos, que el PP vasco, el de la dignidad, el que encabeza
María San Gil, apoya a Casado.
Podría seguir hablando de sus
elogios al PNV, de sus insultos a Ciudadanos, de sus injurias contra Vox, de
sus actuaciones para repartirse el CGPJ en su totalidad con el PSOE e IU, de sus
actuaciones para proteger a los Pujol, o de su apoyo a los insultos de Catalá
al juez que emitió el voto particular en el caso de La Manada.
Soraya no tiene desperdicio,
y apoyarla, significaría cavar la fosa del Partido Popular, estamos en pleno
mercadeo de compromisarios, la resolución está próxima, el suicidio se llama
Soraya, la esperanza se llama Casado.

El suicidio se llama casado y la esperanza se llama Soraya,haber si dejamos de meternos con Soraya que tiene que ser la presidenta del pp y la presidenta de España