Ya ha anunciado el Gobierno
de Pedro Sánchez, las medidas totalitarias y liberticidas que piensa poner en
marcha, unas medidas que suponen en sí mismas, una auténtica declaración de
guerra a la mayoría de los españoles, a esa España honrada y decente.
El que ha fracasado en las
urnas las dos veces que lo ha intentado, y que gracias a una Moción de Censura
apoyada por todos los indeseables del Congreso, ha conseguido llegar a la
presidencia del Gobierno con tan solo 85 diputados, se cree legitimado para
llevar a cabo un proyecto social-comunista, y sobre todo, antinacional. Si el
PSOE convocara elecciones, y llevara en el programa electoral las propuestas
que ayer anunció, cosecharía el mayor fracaso electoral de su historia, un
suicidio político en toda regla, pues hasta muchos de quienes les votan, están
que braman.
Se quieren cargar la
Enseñanza concertada, y por supuesto, la diferenciada, arrebatándole a los
padres la libertad de elegir la educación que quieren para sus hijos.
Volveremos a eso de que, los niños ricos vayan a la privada, y los demás, a la
adoctrinadora pública.
Se cargan la asignatura de
Religión, y la sustituyen por otra de adoctrinamiento social-comunista,
pretendiendo que las escuelas sean viveros de futuros votantes de izquierdas.
Van a exigir el
consentimiento expreso en las relaciones sexuales, algo que traerá muchos
problemas, sobre todo a los hombres, pues parece, que la “presunción de
inocencia” se la quieren cargar.
Pretenden impulsar una
“Comisión de su Verdad” sobre los crímenes “solo del franquismo” para así
imponer la versión de los que perdieron la guerra civil, y de paso, cargarse
los principios que inspiraron la Transición. Será delito expresar que no se es antifranquista.
Pretenden suprimir las
centrales nucleares y eliminar el diésel, es decir, recibo de la luz más caro,
y esos 15 céntimos litro de sobrecoste en el transporte se traducirá en un
incremento de los precios, consecuencia, todos más pobres.
Nuevo impuesto a la Banca y a
las transacciones financieras, que de inmediato se transformarán en más gastos
y comisiones cobradas a los clientes, a nosotros.
Y otras muchas medidas
encaminadas a debilitar la idea de España, entre ellas, las encaminadas a
expulsar al idioma español de cada vez más CCAA, y por supuesto, acercar a los
terroristas etarras a las cárceles vascas.
Nos han declarado la guerra,
o nos ponemos las pilas o lo tenemos crudo.
