Jóvenes pertenecientes a la
organización juvenil de la CUP, Arran, y el sindicato independentista CEPC, han
impedido por la fuerza la celebración de un acto homenaje a Miguel de Cervantes
convocado por Sociedad Civil Catalana (SCC) en el Aula Magna de la Universidad
de Barcelona.
Estos catanazis
descerebrados, clones ideológicos del presidente de los separatistas catalanes,
Quim Torra, gritaban la barbaridad de que Miguel de Cervantes también era un
fascista.
El acto contaba como ponentes
a eminencias como el catedrático de Historia Moderna Ricardo García Cárcel, la
documentalista Mari Carmen Penacho, el hispanista Jean Canavaggio y la
cantautora Rosi Cervantes.
Los independentistas llevaban
días exigiendo al rector de la UB, Joan Elías, que cancelara el acto alegando
que Sociedad Civil Catalana (SCC) es una asociación que “se manifiesta junto a
organizaciones neonazis y fascistas“.
Ayer los asistentes al acto
fueron recibidos a las puertas del Aula Magna de la UB por unos, más
energúmenos que estudiantes, que gritaban lemas como “¡Fuera fascistas de la Universidad!“.
La Universidad catalana está tomada por los enemigos de la libertad, impera la
coacción y el odio, y la libertad de expresión no existe. Nada extraño en la
Cataluña de hoy.
Pese a que después de los
enfrentamientos verbales, los radicales pasaron a zarandear y agredir a alguno
de los asistentes, los Mossos, una vez más, se negaron a intervenir para así no
impedir que la jauría separatista perpetrara su fechoría. El acto comenzó, pero
tuvo que ser suspendido, y los 300 asistentes tuvieron que ser desalojados por
un lateral al estar en peligro su integridad física.
Nos decía el PP, y ahora
supongo que el PSOE, que al haber ya un gobierno catalán y haber cesado el 155,
vuelve la normalidad a Cataluña. Pero qué poca vergüenza tienen. El Estado de
Derecho sigue sin estar en vigor en Cataluña y este es un nuevo ejemplo.
Llaman a Miguel de Cervantes
fascista, simplemente porque es una figura española de la literatura mundial.
Desde Torra al último sicario independentista, todos tienen un fuerte
cortocircuito neuronal, y con estos, dijo ayer nuestro nuevo Gobierno que va a
dialogar.
¡SUSPENSIÓN SINE DIE DE LA
AUTONOMÍA CATALANA, YA!
