El desfile militar del Día de
las Fuerzas Armadas se celebró en Logroño, capital de La Rioja, una ciudad que
se volcó con nuestras FFAA y que demostró el gran cariño que siente hacia
nuestro Jefe del Estado, hacia nuestro Rey.
En los convulsos tiempos
políticos que nos ha tocado vivir, no estaría mal asistir de vez en cuando, a
un acto de este tipo, cálido, cercano, con balcones abarrotados y engalanados
con banderas de España, con una ciudadanía volcada con sus militares. En el desfile,
participaron casi 3.000 militares y guardias civiles, 50 aeronaves, y casi 150
vehículos, entre ellos, nuestros más modernos carros de combate.
Los “vivas” a España y a los
Reyes, se sucedían entre aplausos, los riojanos disfrutaron de un emotivo día
que les será muy difícil de olvidar.
Frente a la triste realidad
política cotidiana, en donde a través de los medios de comunicación, y sobre
todo, de las RRSS, se nos trata de convencer de que la desafección a todo lo
español, a lo nacional y a lo patriótico, avanza inexorablemente, ayer en
Logroño se tuvo la ocasión de comprobar, de que el pueblo llano sigue siendo
poseedor de esos valores que siempre tuvieron nuestros padres y abuelos, esos
valores y ese orgullo de pertenecer a una Nación, la más antigua de Europa, y
de formar parte de una “unidad de destino común”.
En los delicados momentos
políticos en los que estamos inmersos, en la gran crisis nacional en la que nos
han metido nuestros políticos, es cuando más comunión tenemos que tener la
ciudadanía con nuestras FFAA y su comandante en jefe, nuestro Rey, pues no
podemos olvidar, que ellos son el garante último del orden constitucional, y
por ello, de la unidad nacional. Lo dice claramente el Art. 8 de nuestra
Constitución.
