Que nadie se equivoque, el comunismo está haciendo en España lo mismo que ha hecho en esos países hispanoamericanos donde empezaban a florecer democracias, quien no recuerda las calles de Santiago de Chile ardiendo, aquí son los mismos y persiguen lo mismo. El problema es que aquí, los terroristas callejeros son apoyados desde el propio Gobierno. Unidas Podemos, forma parte del Gobierno y de forma miserable apoya el vandalismo contra nuestros policías.
La izquierda ha emprendido el tortuoso y peligroso camino de la subversión, cuando una sentencia no les gusta, acosan a los jueces, incendian las calles, saquean y destrozan, y lo hacen con la excusa de que es un rapero, cuando es un sujeto que se ha reiterado en delinquir. Ellos pueden hacernos escraches, amenazarnos y agredirnos, pero si lo hiciésemos nosotros, seríamos unos “fascistas”.
Pero la culpa es de Sánchez, ya que, en su afán de aferrarse al poder, traga con tener en su Consejo de Ministros a personajes despreciables con tics terroristas como Pablo Hasél. Personajes de un partido que hace clara apología de la violencia, con un portavoz de su grupo parlamentario, el despreciable Echenique, que lanza mensajes animando a los violentos.
Querían “asaltar el cielo” y se han quedado en asaltar escaparates, bancos, o en destrozar terrazas de bares, para así ayudar a hundir aún más a nuestra hostelería. Incluso están empezando a usar el producto llamado “baba de ballena”, equiparado a los explosivos, ya que puede matar a policías, algo que a este paso pronto ocurrirá.
Podemos ha pedido formalmente a Sánchez que indulte a Hasél, petición que es un nuevo chantaje al infame presidente del Gobierno que padecemos. Podemos solo llegó al Gobierno con la intención de acabar con el sistema, desde su corazón. España tiene en el Gobierno a un partido que incita a la violencia, que apoya la autodeterminación, que disculpa a ETA, y que es desleal con su socio de coalición.
De paso, el comunismo pretende ahora vengarse de su derrota de 1939, y lo quiere hacer acabando con nuestra democracia y rompiendo España.