Nos cambian las tarifas eléctricas y desde el Gobierno nos dicen que la solución es cambiar nuestros hábitos y utilizar los electrodomésticos en las llamadas horas valle, que es cuando se aplica una tarifa más reducida, exactamente, de noche, de madrugada, si hablamos de días laborables.
Pero este infame Gobierno que sufrimos, de nuevo, ha hecho gala de una ignorancia supina al aconsejarnos eso, pues en muchas ciudades, como Sevilla, está prohibido al ser incompatible con su ordenanza de ruidos en espacios interiores, dicha ordenanza está en vigor desde que en un BOP de 2014 fue publicada.
Y la razón de esta incompatibilidad es que no hay lavadoras en el mercado que cumplan la limitación de 30 a 35 decibelios (dBA) establecida. De día se permiten como mucho de 40 a 45 decibelios.
Ni siquiera las lavadoras más caras y silenciosas del mercado se adaptarían a la normativa sevillana, ya que como mínimo pueden llegar a los 49 dB de ruido.
El efecto de esta incompatibilidad es que cualquier vecino puede denunciar al propietario de un piso cuyo electrodoméstico haga más ruido de la cuenta por la noche. Puede avisar a la policía y el infractor puede ser sancionado o ver hasta requisado su electrodoméstico.
El Gobierno ha tomado una decisión que esconde un descomunal subidón de la luz, y para disimular un poco nos dice cómo evitar esa subida en el recibo eléctrico, y lo hace sin tener repajolera idea de las ordenanzas municipales, no tienen vergüenza, son unos golfos.