La decisión de Sánchez de indultarles, ha hecho que los golpistas se vengan arriba, y ahora sus partidos exigen al Gobierno que impida que el Tribunal de Cuentas lleve a cabo el embargo de bienes por valor de casi cinco millones y medio de euros por su responsabilidad contable en el desvío de fondos para pagar los gastos del ilegal “procés” en el extranjero y su aparato de propaganda internacional.
Fueron sentenciados por cometer malversación de fondos públicos para financiar su chantaje al Estado, y ahora, pretenden que el Estado se humille de nuevo. Lo más seguro es que Sánchez cederá de alguna manera también a esto y nos hablará de nuevo que lo hace en pos de la concordia, aunque en realidad lo hará por seguir siendo el inquilino más indecente que ha habitado La Moncloa. Por seguir allí unos meses más, este tipo haría cualquier cosa, pues su amoralidad se lo permite, al carecer de remordimiento de conciencia debe dormir cada noche a pierna suelta.
Pedro Sánchez y su infame gobierno, están sometiendo al Tribunal de Cuentas a una campaña de acoso y derribo de las que no se recuerda, hasta ahora resiste, por ello, Sánchez planea forzar una reforma del sistema de elección de los consejeros de cuentas a la medida del PSOE. Las pretensiones de los socialistas son claramente las de colonizar y así controlar, todos los tribunales y demás instituciones del Estado, al más puro estilo chavista. Nunca estuvo más en peligro la Democracia en España que con este psicópata desaprensivo.