El español medio, ya sea de derechas o de izquierdas, es un auténtico ignorante político, pues permite que se utilice su dinero en pagar toda una maraña corrupta que en buena medida está orientada a engañarlo. Se cree que corrupción es meter la mano en la caja, pero no es así, chiringuitos varios como fundaciones, organismos inútiles, cargos absurdos y redes clientelares representan muchísimo más dinero y tienen un objetivo igual de abyecto, o más, que el robo.
Si alguien piensa, que por el hecho de que Isabel Díaz Ayuso haya arrasado en las autonómicas madrileñas tiene derecho a montar todos los chiringuitos que desee para colocar, a quien ella desee o le indique la cúpula de su partido, está equivocada, y sus votantes deberían recriminárselo. Ya está bien de que el PP copie al PSOE en las fechorías que comete desde siempre.
Si Ayuso lo ha hecho de motu proprio o por indicación de Casado, “me da lo mismo que lo mismo me da”. El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid presidido por ella, ha aprobado una nueva estructura, la creación de la Dirección de área de la Oficina del Español, dependiente de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, donde estará al frente Toni Cantó. Recordemos que la justicia revocó su presencia en la lista electoral de Ayuso por incumplir la ley. Este organismo, nos han dicho que tiene como función promover el castellano y convertir a Madrid en la capital del español en Europa.
Ni se han barajado otros candidatos, ni desde la Comunidad de Madrid podrán informarnos sobre qué partes del currículum de Toni Cantó han sido las más relevantes para su nombramiento. Simplemente enchufismo, simplemente otro descarado dedazo que los madrileños pagarán.