Por primera vez en décadas, el centro de la ciudad de Sevilla se quedará sin la necesitada sombra que siempre proporcionaron los tradicionales toldos durante el largo y caluroso verano.
El alcalde de Sevilla, el sanchista Juan Espadas, ese que pretende presidir la Junta de Andalucía, llevaba muchas semanas mintiendo a los sevillanos a través de su Gerencia de Urbanismo. Hasta hace pocos días aseguraban que la colocación de los toldos era inminente, ahora nos acaban de decir que los fallos burocráticos impedirán su montaje este año.
A los que no conocen el tema, decirles que debido a los calurosos veranos que sufre la capital hispalense, siempre el ayuntamiento se encargó de proporcionar la necesaria sombra a las principales calles de la ciudad, las más comerciales y las más turísticas. Por ello, con la economía tan machacada por los efectos de la pandemia, que no haya sombra es otro duro varapalo para la economía de la ciudad, pues disuadirá a muchos a aventurarse por las calles a las horas comerciales, justo en las que el sol calienta más.
El año pasado, debido al Estado de Alarma, se produjo también un importante retraso en el montaje de los toldos, la instalación comenzó por entonces el 24 de junio.
Al principio, el ayuntamiento sevillano cayó en la tentación de echarle la culpa a la necesidad de cumplir escrupulosamente unas normas supergarantistas, ahora no han tenido más remedio que admitir fallos burocráticos. Es curioso, ese PSOE que tan poco escrupuloso ha sido a la largo de su historia con el cumplimiento de las normas a la hora de sustraer fondos públicos, cuando no hay nada que llevarse, va de estricto.