En el proyecto de Ley de Memoria Democrática se nota el sello de Yolanda Díaz, nuestra vicepresidenta comunista. Pretende aparentar neutralidad en lo referente a las víctimas de la Guerra Civil, pero no lo consigue, ya que se limita a condenar lo que ella llama “crímenes del franquismo” y olvida por completo los crímenes del estalinismo y sus socios izquierdistas. De hecho, ni menciona las matanzas y los crímenes que se perpetraron en zona roja, sobre todo en retaguardia.
Por mucho que esta ley lo pretenda, la persecución religiosa y las matanzas como la llevada a cabo en Paracuellos, no van a conseguir borrarlas de la memoria colectiva de nuestro pueblo. Que para nuestra indigna vicepresidenta, los comunistas defendieran la democracia y la libertad, no es ignorancia, es maldad, y por supuesto, un insulto a todos esos demócratas defensores de la libertad a los que asesinaron sus camaradas de entonces.
Con las cosas que dice la vice de Sánchez, es normal que no pintemos nada en el concierto de los países occidentales. Europa sabe perfectamente lo que fueron el comunismo y el nazismo, dos ideologías totalitarias y genocidas.
Conviene recordar, que el Parlamento Europeo, condenó en 2019 por igual los asesinatos en masa, genocidios y deportaciones cometidos por los regímenes estalinista y nazi.
En Nuremberg solo se juzgó a los jerarcas nazis, ya es hora de que occidente juzgue a quienes hoy defienden la peor plaga que ha sufrido la humanidad y que tanto daño sigue haciendo aún en los países de nuestros hermanos americanos.
Los podemitas, no solo no piden perdón, es que, además, siguen haciendo apología de una ideología criminal que ha acabado en poco más de un siglo con la vida de 130 millones de seres humanos.