España está batiendo todos los records de suicidios, en 2020 fueron casi cuatro mil. Frente a las mil mujeres que se suicidaron, tres mil hombres lo hicieron. Una de las explicaciones de esta enorme diferencia entre un sexo y otro, la podemos encontrar en las denuncias falsas de violencia de género y sus letales consecuencias para los hombres que las sufren.
Es evidente que la pandemia ha sido para muchas personas el desencadenante de un problema de salud mental, y también es evidente, que en nuestra Sanidad escasean los medios para atender con prontitud a este tipo de enfermos. En las CCAA en donde se atiende con más prontitud, tienen listas de espera de dos o tres meses, tiempo más que suficiente para que opten por quitarse la vida.
Lo que no se puede explicar de otra manera es la enorme diferencia en los suicidios entre hombres y mujeres. Desde que entró en vigor esta maldita Ley de Violencia de Género, los suicidios en hombres se dispararon.
Te ponen una denuncia falsa, pasas hasta 48 horas en un calabozo, te echan de tu casa, no te permiten ver a tus hijos, te señalan en el barrio, y a algunos, hasta los despiden del trabajo. Así se arruina la vida a un hombre inocente.
Tengo muy claro, que sobre el hombre que maltrate a su mujer debe caer todo el peso de la ley, por lo que las leyes deberían incluso endurecerse para estos casos, pero por supuesto, tengo también muy claro, que la mujer que interponga una denuncia falsa, debe ir a la cárcel, y si su incalificable acción conlleva el suicidio de su pareja, la Justicia debería considerarla responsable de dicha muerte, juzgarla y condenarla.