Voy a hablar de un tema que, de entrada, me costó creer, incluso consulte sobre su veracidad con amigos y familiares del PP, pero el propio alcalde de Madrid en unas declaraciones lo ha confirmado.
Los presupuestos del Ayuntamiento de Madrid del año próximo van a ser aprobados gracias al apoyo de los cuatro ediles comunistas escindidos de Más Madrid. Los concejales carmenitas del grupo mixto se han convertido en la clave para que el equipo de Gobierno municipal formado por PP y Ciudadanos apruebe las cuentas del ejercicio próximo y no se vea obligado a prorrogar el presupuesto de 2021. Estos concejales ya hicieron posible con su voto que Martínez Almeida no cumpliera su promesa de tumbar Madrid Central.
El alcalde de Madrid ha hecho bastantes cesiones a los concejales comunistas para conseguir su apoyo, uno de ellos ha sido, el de nombrar a la escritora madrileña, Almudena Grandes, Hija Predilecta de la capital. Esta señora, fue una comunista totalitaria de cuidado, y lo digo, porque entre otras lindezas afirmó que tres o cuatro conocidos periodistas merecerían ser asesinados, al igual que, como dijo “ver a esos milicianos sudorosos raptando y violando a una joven monja” parece ser que le ponía. Esta señora, por llamarla de alguna manera, merecería el desprecio de todo Madrid.
Otra cesión ha sido, la de retirar las ayudas a la Fundación Madrina, que apoya a mujeres embarazadas sin recursos. La Fundación lleva desde hace 21 años centrando su trabajo en la infancia, la mujer y su maternidad, preservándoles frente a situaciones de violencia, abuso o dificultad psico-social, familiar o laboral. Madrina, por ejemplo, repartió cerca de 400.000 menús a familias vulnerables durante la pandemia. Además, durante esta misma época, aumentó de un 60 a un 90 por ciento los casos atendidos de infancia y maternidad vulnerable de Madrid, derivados por Servicios Sociales. Todo un ejemplo de solidaridad y esfuerzo que desde la izquierda madrileña se censura al acusar a la fundación de «acosar e intimidar a las mujeres que deciden interrumpir su embarazo». Que a nadie del PP se le ocurra afirmar que ellos son pro vida.
Martínez Almeida ha justificado su acuerdo con los comunistas echándole la culpa a Vox, parece que con Vox no cedía en nada.