El juez de la Audiencia
Nacional, Manuel García Castellón, ha decidido imputar a Aguirre y a Cifuentes,
a las dos ex presidentas de la Comunidad de Madrid del Partido Popular. Lo ha
decidido, por su presunta vinculación al caso Púnica, en el que se investiga la
supuesta financiación irregular del PP en esa Comunidad.
Tras una década, y ante una
posiblemente inminente consulta electoral, miembros de la Fiscalía que sirven
más al PSOE que al Estado, han conseguido que por hechos que se produjeron
entre 2007 y 2011 no se pueda esperar dos meses más, y así le dan armas a los
de Sánchez.
Aguirre y Cifuentes, tendrán
que responder por la imputación de supuestos delitos de falsedad y por
infracciones electorales. Para mí, Esperanza Aguirre ha sido la mejor
presidenta de Madrid con diferencia, no obstante, parece claro, que algunos
miembros de su equipo se dedicaban más a llenarse los bolsillos que al servicio
público, por ello, responsabilidad política sí que tiene, y mucha.
No obstante, como ha habido
tantas y tantas incriminaciones fallidas por Anticorrupción, que han acabado
con la carrera política de tantos políticos honrados, nunca resarcidos ni
rehabilitados, lo prudente sería respetar la presunción de inocencia, pero
claro, se les imputa para todo lo contrario, pues la sentencia final poco les
importa. Ahora, la izquierda y sus medios, pondrán en funcionamiento sus
juicios mediáticos y sus condenas preventivas, para demostrar esa falsa
superioridad moral de la que hacen gala. Esos mismos medios, son los que
ocultan sistemáticamente los casos ERE o de los Cursos de Formación del PSOE, y
toda la basura del partido más corrupto de la historia de nuestra democracia.
Y lo más triste, Rivera hace de tonto útil sumándose a la campaña de la izquierda, y todo por intentar quitarle a Casado unos cuantos votos. Sigue sin entender, que la izquierda jamás le dará ese carnet de «progre» que tanto ansía, pues siempre le considerarán su enemigo.

y mientras los EREs acducan