Mucho han tardado los agricultores y ganaderos en rebelarse. Tienen toda la razón. Las élites que controlan la UE, con la colaboración del gobierno de Sánchez, han impuesto una agenda, la 2030, de asfixia legal, fiscal y burocrática orientada a la desaparición del modo de vida y actividades del mundo rural. Todo ello en nombre de la supuesta lucha contra el cambio climático. El Pacto Verde Europeo es la principal herramienta de esa agenda que se ha convertido en un plan de despidos masivos para nuestro campo, que condena a miles de familias y empresas españolas por la aplicación de una agenda ecologista radical.
VOX es el único partido español que votó en contra de la resolución del Pacto Verde Europeo. PP, PSOE, Cs y los partidos separatistas votaron todos a favor. Es por ello, por lo que le ruego a Feijóo que no siga mintiendo a sus votantes y a los agricultores españoles.
El campo español, como el de toda Europa, está siendo sometido a un ataque sin cuartel por parte de unas élites políticas urbanitas, económicas y mediáticas que, desde Bruselas o desde muchos gobiernos nacionales como el español, han desplegado toda una agenda para criminalizar, asfixiar y condenar a muerte al Sector Primario señalándolos como los culpables de la contaminación mundial. A la vez, como estas élites saben que el campo es el sustento de los ciudadanos europeos, permiten la entrada de productos de terceros países a bajo precio a los que no exigen los requisitos fitosanitarios, la burocracia ni los impuestos, ni los salarios que pesan sobre nuestros productores en ejecución de la dañina Agenda 2030.
El Pacto Verde Europeo aprobado en enero de 2020 establecía una serie de objetivos, herramientas y pasos para transformar la economía y el modo de vida de los europeos hacia la descarbonización completa, pese a quien pese. Cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050 y un 55% de emisiones para 2030. Aplicar radicalmente el principio “quien contamina, paga” que en la práctica significa que quien tiene menos recursos o quien las élites señalan como causante de la contaminación paga (ganaderos, agricultores, quienes no pueden cambiar de coche…). La PAC se ha convertido en un instrumento más de la agenda climática, traicionando al sector agrario. El Pacto Verde Europeo, ha sido un plan de despidos masivo que ha impedido que millones de familias, empresas, industrias y actividades rurales hayan podido prosperar. Sustitución de usos agrícolas y tradicionales del suelo para colocar paneles solares o molinos. Abandono de zonas rurales dependientes de la minería donde se han agravado enormemente los problemas de desempleo y despoblación.
Han condenado a muerte al sector primario y a la alimentación española con impuestos y trabas burocráticas hacen inviable la actividad agrícola a miles de familias y empresas españolas por el aumento de costes, desde la maquinaria a las materias primas. La aprobación de irracionales normas de bienestar animal han condenado a nuestra ganadería.
Destrucción de presas, paralización de un necesario Plan Nacional del Agua que conecte todas las cuencas mediante obras hidráulicas que garanticen el suministro seguro de agua a toda España, imposición de cargas y restricciones sobre el sector pesquero. Asfixia de numerosas actividades agrícolas por la falta de financiación ante la imposibilidad de adaptarse a la normativa verde en constante actualización. Financiación de actividades que ejercen directa competencia al producto nacional (como el regadío marroquí) mientras se niegan ayudas y se redoblan las exigencias sobre los productores españoles.
Es todo un absoluto despropósito, es como si Europa estuviera gobernada por los que van a ser sus verdugos, en el Parlamento Europeo, VOX es el único partido que se ha opuesto de manera constante y determinada a todas las iniciativas globalistas contrarias a los intereses de nuestro campo e industria. Lo digo, porque los medios lo ocultan.