Aunque pueda sonar raro, creo sinceramente que, a estas alturas, el único que podría “salvar” a Casado es Pedro Sánchez, y esta semana hasta el cónclave del martes en Génova, es el plazo que Pablo le ha dado a Pedro para que su “Fiscalía” encuentre o invente algo contra Ayuso, esa sería la única arma que aún le quedaría a Casado para tratar de evitar lo inevitable.
No podemos olvidar que, cuando Casado defenestró a Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz en el Congreso de los Diputados, le hizo un gran favor a Sánchez, que cuando atacó a Abascal en su Moción de Censura contra Sánchez y rompió relaciones con él, también le hizo un gran favor a Sánchez, pues impedía con esa decisión que hubiese “alternativa”, y ahora, intentando liquidar a Ayuso, también le hace un gran favor a Sánchez.
Para Sánchez, Pablo Casado es el líder ideal del PP, y no sería de extrañar que le hiciese un último favor, aunque siempre son favores envenenados, pues cuando le pasó datos confidenciales de Hacienda de los Ayuso, era sabedor de que, si Casado los difundía, cometía un delito.
Muy mal de banquillo tiene que estar el PP cuando parece que casi todos optan por Núñez Feijoo como relevo, de transición o definitivo, un individuo que practica en Galicia la inmersión lingüística, tanto en las aulas como en la administración gallega, una forma de gobernar que le debería inhabilitar para todo dentro del PP, pero claro, este PP es una sombra de lo que fue.