Cuando estaban en la oposición, utilizaban cansinamente el término “pobreza energética” como arma arrojadiza contra el gobierno conservador de turno, ahora cuando son ellos los que gobiernan, la luz, el gas y los carburantes, se han convertido en artículos casi de lujo.
Desde hace unos meses, la energía se ha disparado, pues esa recuperación económica que va en paralelo a la recuperación de la pandemia, ha provocado un aumento de la demanda de petróleo y gas a nivel mundial, el gas se ha encarecido un 400% y el crudo Brent un 92%, lo que en España ha hecho que la electricidad suba un 192% y los carburantes un 24%.
Ante esta situación, el Índice de Precios al Consumo (IPC) también se ha disparado estos últimos meses, ya estamos en el 2,4% interanual, el dato más alto desde octubre de 2018.
Cuando la energía es más cara es inevitable el aumento de los costes de las empresas y autónomos, quienes terminan repercutiéndola en los consumidores. Tras el aviso del incremento del gasoil y el de poner peajes en las carreteras, pensábamos que esta locura pararía, pero con este Gobierno, todo es siempre susceptible de empeorar.
Y repito, socialistas y comunistas, los que ahora nos gobiernan, ya no mencionan la pobreza energética, cuando antes era casi una ensoñación interesada y ahora una triste realidad ¿Por qué será que todas las crisis nos llegan cuando gobiernan los mismos?