Para el próximo 18 de septiembre, está autorizado por el ayuntamiento de Mondragón, un homenaje al mayor asesino de la criminal historia de ETA, a Henri Parot, quien tiene en su haber 39 asesinatos, entre ellos, el de la matanza de la Casa-Cuartel de Zaragoza, donde mató a once personas, cinco de ellos niños.
Henri Parot, de 63 años de edad, lleva 31 años en prisión y pese a que hasta mayo de 2030 no está prevista su excarcelación, recordemos que fue condenado a 4.799 años de prisión, jamás se ha arrepentido de lo que cometió, pero nuestro infame Gobierno lo ha acercado al País Vasco y le ha otorgado multitud de beneficios penitenciarios.
Vox le ha enviado al subdelegado del Gobierno un escrito instándolo a que actúe conforme a sus competencias para evitar que se cometan los delitos de enaltecimiento del terrorismo, odio y humillación a las víctimas, recogidos en el artículo 578 del Código Penal. En la Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo se establece que el Estado debe asumir “la defensa de la dignidad de las víctimas”.
Es muy probable que, la canalla que compone nuestro Gobierno, no cumpla la ley y permita el homenaje a este carnicero, al necesitar el apoyo parlamentario del PNV, partido que gobierna en Mondragón, y de los herederos de ETA, que organizan el homenaje.
¿Qué tiene que pasar para que los españoles nos tiremos a la calle y echemos del poder a la banda de canallas que nos malgobiernan?