El presidente mejicano, el comunista indigenista López Obrador, insiste en arremeter contra España calificando de catástrofe nuestra conquista, alimentando así esa interesada leyenda negra que demasiados de fuera y de dentro pretenden imponer como “verdad histórica”.
Tengo muy claro, que de lo que hablamos es de la mayor empresa llevada a cabo por España en toda su historia, la conquista, civilización y evangelización de América. López Obrador, se identifica con los sanguinarios aztecas y no con sus víctimas.
Hernán Cortés, puso fin a la sanguinaria tiranía azteca, gracias al apoyo recibido por los Tlaxcaltecas, Totonacas y demás tribus que eran víctimas de los despiadados y salvajes aztecas, pues con sus escasos 400 hombres jamás lo hubiese conseguido en solitario.
Solo se puede catalogar la conquista de América, de genocidio, por indigencia intelectual, o simplemente, por albergar malas intenciones, pues mientras que los españoles se mezclaban con las indígenas y fruto de ello es la realidad de hoy, las tres cuartas partes de la población de esos países son mestizas, en Norteamérica, los hijos de la Pérfida Albión, violaban a las indígenas y posteriormente las mataban, por ello, solo el 1% de la población norteamericana es mestiza, pero claro, los británicos están orgullosos de su historia y a ninguno de sus nacionales se les ocurre apoyar una leyenda negra por lo que cometieron ¡Spain is different!
La campaña desatada contra Españá en toda hispanoamerica, EE.UU, y otros países es descomunal y, te lo digo, poruque suelo ver noticiarios de medio mundo por internet. El rey emérito es lo que es,pero al menos dijo «por qué no te callas», cosa que Felipe VI no hizo en Perú con todas las mentiras que dijo el presidente entrante, olvidando que todos los metales preciosos traidos a España en siglos se extraen en 2,5 años en la actualidad.Creo que que recuerdas lo de reunificación familiar, estupendo, por cuatro menas que se han devuelto a Marruecos las ong,s han puesto el grito en el cielo. En la encuesta que estamos haciendo se ha tocado y el desconocimiento de universidades creadas por España, las primeras en toda America, suena a flan chino el mandarín.