En el inicio de la pandemia, Sánchez pudo recurrir a la Ley de Seguridad Nacional, pero no lo hizo, ahora pretende modificarla para que el poder pueda convertir sus decisiones en leyes, al estilo de las leyes habilitantes de Adolf Hitler o Hugo Chávez.
Resumiendo, si el Gobierno declara el estado de crisis, estamos obligados a cumplir las órdenes que impartan las autoridades, las autoridades podrán requisar temporalmente todo tipo de bienes y suspender todo tipo de actividades. Este anteproyecto incluye la obligación de los medios de comunicación de colaborar con las autoridades competentes en la difusión de informaciones de carácter preventivo u operativo.
Aclarando, el Gobierno puede declarar «crisis» cualquier situación de cualquier tipo, proceder a la detención de todos los ciudadanos y al robo de sus bienes, y lo principal, los medios de comunicación tienen la obligación de seguirle el rollo al Gobierno siendo así cómplices de las fechorías que cometa.
Evidentemente, quedaría anulado el artículo 20 de la Constitución que garantiza la libertad de expresión, aunque antes se habrían anulado todos los artículos referentes a la seguridad jurídica de la libertad individual y a las garantías a la propiedad privada. Vamos, que Sánchez personificaría ese supuesto Estado de Derecho provisional.
Este proyecto de Ley del Gobierno socialcomunista que sufrimos es genuinamente totalitario. Sánchez crea un nuevo marco legal para anular la legalidad vigente y defenderse de todo aquel que pretenda apearlo de La Moncloa.
En definitiva, hablamos de una Ley de Inseguridad Nacional, que más bien podría llamarse “Ley de Defensa de Sánchez”, pues solo sirve a su tiranía.