Tras la comparecencia y el comunicado leído por Isabel Díaz Ayuso, en el que se defendió “a cara de perro” dejando al descubierto la maldad empleada por la dirección nacional contra ella, ha exigido dimisiones, tanto en el PP nacional como en el regional. Se le pusieron los ojos brillantes cuando manifestó que «Nunca pude imaginar que Génova iba a actuar de un modo tan cruel».
Como siempre, Casado no ha dado la cara y ha enviado a su secretario general, Teodoro García Egea, para que le defienda, leyendo un comunicado a la hora del telediario para que tuviera mucha audiencia.
Visiblemente enfadado después de que Ayuso se defendiera de las acusaciones infundadas contra ella desde la dirección nacional del PP, dijo una sarta de mentiras para defender a su líder y a el mismo. Y lo hace, tras hacer una campaña contra Ayuso y acusarla de corrupción, pero sin pruebas. Mintió al decir que el PP nunca contactó con detectives y elaborara dosieres contra ella; mintió al decir que ella nunca les aclaró el asunto; mintió al decir que la dirección del PP siempre ha actuado con rectitud y lealtad; y mintió en muchas otras cosas.
Ahora Casado va a intentar con la apertura de un expediente, expulsarla, por lo que ya es hora, que todo el mundo en el PP se retrate y diga a quien apoya, a la siempre triunfadora o al que siempre ha fraCasado y realiza prácticas mafiosas desde su cúpula.
La dimisión que le ha presentado Ángel Carromero a Almeida, tras reconocer haber participado en el espionaje a Ayuso, le da la razón a ella, ahora solo falta saber quién desde la cúpula del PP le dio la orden al dimitido. Hasta los detectives han reconocido que les pidieron hacer cosas ilegales.
Lo de hoy, le va a pasar una gran factura al PP, incluso si acaba bien, imaginad si acaba mal. En el PP parece que eso de la autodestrucción les mola bastante.
Y en medio de esto, qué va a hacer Mañueco, quien supongo estará llorando en un rincón, si repite elecciones, su partido puede hasta hundirse, y si pacta con Vox, desobedecería a Casado y Cía.